domingo, 31 de julio de 2011

Intentos fallidos

Hoy experimenté varios. Traté y traté por todos los medios (naturales y artificiales) de reacomodar mi cabeza hacia mi misma y dejar de hacerme problema y de pensar tanto. Pero fallé. En todos y cada uno de mis intentos. No hubo consuelo, ni palabras, ni reflexiones que me ayudaran a detener la avalancha de imágenes que enterraron mi tan golpeada psiquis. Quedan restos de mi esparcidos por todas mis células.

Y está más claro que el agua clara: no es un registro real, es autoprovocado. Soy yo quien monto esta escena y la acomodo, agregándole condimentos extremos que suman al terror que me provoca y al máximo suspenso. Soy yo, pero en realidad, no soy yo. Es mi otro yo. Mi otro mundo. El que me cuesta manejar, el que se desboca y corre detrás de sensibilidades y se angustia y se retira. El que busca protección lastimando, el que busca entendimiento mediante el conflicto.

No es para nada casual que mi alter ego aparezca cuando estoy cerca de mi semana maldita de Eva. El descontrol hormonal es caótico. Y también, un desafío. Necesito vencer a este enemigo y saltar este obstáculo de una vez y para siempre.

En algún momento intenté elaborar una estrategia para sobrevivir al campo minado de mi cotidianidad, y a fuerza de llanto, dolores de cabeza, golpes cuasi-mortales y bastante coraje, logré salir indemne.

Esto es lo mismo. Soy una excelente jugadora, sé armar alianzas y formar mi ejército. Mi visión es amplia y me adelanto dos o tres movimientos a mi adversario casi siempre. Soy difícil de vencer porque soy obstinada. No me doy por vencida ni retrocedo. Y aparte, encuentro cierto placer en el campo de batalla.

Tengo que poder vencerme a mi misma y salir victoriosa de este estado patético en el que me sumerjo cuando mis defensas bajan y mi cuerpo se convierte en una máquina de necesidades físicas y emocionales. En demanda permanente.

Soy inteligente, así que mañana será el primer paso del comienzo de mi nueva percepción.

Y de última, si no puedes con tus enemigos, úneteles. La locura es inmensurable.

Nadie podrá saber qué tan cuerda o qué tan alienada estoy.

No se va a notar.

viernes, 29 de julio de 2011

No se bien que me pasa, pero lloro

Podría ser el título del libro de mi biografía. Tengo el llanto fácil. A veces más, a veces menos, pero el lagrimal vino fallado.

Lo curioso es que no está del todo claro el motivo por el cual derramo lágrimas. En algunas situaciones sí es identificable: de emoción, de tristeza, de rabia... Pero en días como hoy, en los cuales no tengo ninguna de esas emociones asociadas a mi consciencia, no entiendo por qué necesito una docena de pañuelos descartables y quitarme el corrido maquillaje negro de los ojos para evitar parecer una ojerosa.

No es tristeza, creo que es hastío. Estoy saturada. Tengo muchas ganas de caminar y caminar y caminar, sin un destino fijo. Solamente dejar que el viento me pegue en la cara y me seque todas las imágenes que abundan en mi mente, hasta que quede en blanco. Hasta que se detenga el mundo.

O dormir. Mucho. En una confortable cama, rodeada de almohadones. Sin tiempo a mi alrededor, sin ruidos y sin pensamientos. Solamente disfrutar del descanso, del placer de cerrar los ojos y dejarme caer en el más profundo sueño. Donde soy libre y puedo hacer todo lo que quiero. Donde no hay limitaciones. Donde no existe la palabra "imposible".

Sigo entera, no estoy desarmada. He llegado casi al final de día. Todavía intercambio palabras y escribo.

Solo me faltaría un abrazo. Un beso. Una caricia. En silencio. Esos instantes en los cuales no hace falta enunciar palabras, donde es mejor expresarse con el cuerpo, hablar con las manos, consolar con la mirada. Un rato. Unos minutos para volver a la Tierra y pisar terreno conocido.

Hay tanto dentro de mi corazón hoy, tanto dentro de mi mente y mi alma, que es casi imposible contener los sentimientos que me desbordan e impiden sonreír auténticamente.

Ya sé que esto es hoy, mañana voy a estar bien.

Mañana vuelvo a renacer, fuerte y segura de todo.

Mañana vuelvo a ser yo, la mejor de todas.

jueves, 28 de julio de 2011

Despierta desde las 6 y media

Hoy se desata el Apocalipsis. Despues no digan que no se los adverti. Estoy despierta desde las 6 y media de la mañana. Y dormi solo 5 horas. Claro que eso no es nada nuevo, duermo poco, vivo mucho. Vivo trabajando y leyendo mucho, pero bueno, vivo y eso es lo q importa.

Aunque en este momento en lugar de estar sentada esperando para que el extraccionista llame a mi abuela, q tiene el numero 70 y van por el 20, ciertamente preferiria estar en el mas alla. O en el mas aca, pero lejos de este olor mezcla de hospital, gente sucia y encierro.

Voy a proponer que la atencion de todos los organismos de la ciudad comience a las 11 am. No hay necesidad de ese horario nefasto de 7 am. What?! A las 7 am estoy en el mejor sueño de la mano de Jared Leto caminando por Hawaii.

Alla veo sentada a la misma mujer que tenia delante mio en la fila, que charlaba con otra mujer a la que recien conocia en la fila tambien, y le contaba sobre el viaje en carpa de su hermana por el sur y las fotos hermosas que trajo, pero ahora esta muy entretenida hablando con otra señora, que es rubia como ella.
Esto de charlar mientras uno espera es una practica habitual en nuestra poblacion. Iba a decir que es una cuestion cultural de los argentinos, pero no, porque aqui la diversidad abunda, y hay charlas con mezclas de acentos. O quizas sea porque de tanto vivir aca se contagiaron, ni idea. Lo cierto es que para el 80% de los que me rodean es una tentacion casi irresistible esto de largar un comentario sobre el clima, lo mal que anda el pais o las enfermedades que los trae al hospital.

Tambien hay un par de jovenes acaramelados, que se enciman demasiado e intercambian excesivas muestras de "amor". Digo yo, es necesario? Sisi, puede ser que el amor sea necesario y que esta en el aire y se desata desenfrenadamente en cualquier sitio, pero... En la sala de espera del laboratorio, rodeados de pacientes quejosos, olores nauseabundos y señoras mayores horrorizadas? Nah, no da.
Hay gente que no entiende nada, a la que le cuesta terriblemente ubicarse en espacio y tiempo.

Esto del espacio es un tema que me indigna. Mejor dicho, el no-respeto por el espacio propio y ajeno. Ejemplo 1: hace 30 minutos que hago fila para conseguir el maldito (o bendito??) numero para seguir esperando (sentada esta vez) hasta que llamen del consultorio, y cuando tengo solo 2 personas para alcanzar la ventanilla (que ya a esta altura es como la cima del Everest), aparecen los famosos infiltrados queriendo pasar primero sin respetar la hilera de estupidos que hace siglos esperamos parados. Al que intento pasar delante mio lo deben estar atendiendo en neurologia, del dolor de cabeza x el mal de ojo que le eché, xq con tan solo una mirada comprendio rápidamente el mensaje:NI LO PIENSES.
Ejemplo 2: no me hace gracia que te me pares tan cerca hasta el punto de tener que oler tu respiracion. Si, tengo un grave problema con el asunto este de los olores. Pero, vamos! Respeta mi cuadrado, mi baldosa, no me invadas porque China ataca Kamchaka y en el TEG soy Dario I de Persia. No tengo ni la mas minima intencion de absorber tus microbios asquerosos, ni ganas de que me intoxiques aun mas mi aire ni mucho menos de que me roces.
Uf, vamos por el 41. Ultimamente me estoy entrenando para ser Lama, ejercito mi paciencia y tolerancia al maximo cada dia. Si salgo viva de este estado para agosto, me voy a tatuar un Mantra y a raparme. Al cuerno.
Necesito aire puro. O al menos traiganme un tubo de oxigeno.
Envoye avec Windows Mobile d Movistar

martes, 26 de julio de 2011

Escapar siempre es una buena opción (?)

Sin dudas, cuando uno no sabe bien qué hacer en esta vida, lo mejor es huir (?). Lejos, bien lejos, donde los problemas continúen pero encubiertos por un paisaje nuevo y alentador. Yo soy partidaria del escapismo. Y si bien no siempre puedo concretarlo en huídas físicas, al menos mi aislamiento mental me alivia.

De repente me construyo una burbuja a prueba de balas y me quedo ahí adentro, con los ojos cerrados y sin pensar. Cosa que tiene sus ventajas, porque de tanto intentar explicarme todo lo que ocurre a mi alrededor, termino el 89% del tiempo agotada. Entonces hay momentos en los cuales prefiero salirme de esa versión de mí y comenzar un viaje hacia otro escenario en el cual me sienta más a gusto.

Últimamente me funciona bastante bien. Es más, me dí cuenta que la mayoría de mis limitaciones y complicaciones me las auto genero. Cuando me concentro en lo que no puedo hacer ni alcanzar, más obstáculos me genero en el camino. Cuanto más pienso en lo que no tengo y en lo que me gustaría tener pero no puedo, peor mi ánimo se manifiesta y más calamidades me ocurren. Atraigo más y más imágenes, palabras y situaciones adversas.

Por supuesto que hay focos que por ahora no puedo resolver. Pero aprendí algo: no es necesario solucionarlos ya, de forma desesperada. Con el uso de la palabra y siendo sincera conmigo misma y con los involucrados, puedo sentirme más aliviada y afianzar el terreno, para ir avanzando. Es mucho más sencillo hablar y pedir ayuda y comprensión, que querer hacer todo sola y enredarme en mis propios proyectos de soluciones imposibles.

Como cuando quería alquiler ese departamento que me salía mucho dinero por mes y me hacía problema. ¿Para qué me hago problema por algo que sé que no puedo afrontar? ¿Por qué mejor no busco un camino alternativo, me brindo más tiempo, me tranquilizo y busco otras opciones? No necesito sufrir permanentemente, necesito pensar más en abrir el panorama y ofrecerme opciones que me traigan tranquilidad. Dejar de presionarme, de sobre-exigirme y entender que no está mal aceptar que hay realidades que no puedo cambiar, que aunque me cuesta aceptarlas, necesito adaptarme a ellas de la manera que sea más conveniente para mí. Sin sacrificios de vida o muerte en el medio, sin necesidad de sentirme mal, llorar o tomar decisiones drásticas.

Hoy me escapé de la tormenta y del granizo. Bah, la verdad es que me empapé caminando a casa, pero lo peor lo ví desde la ventana del living, ya guarecida al lado de la estufa. Fue bastante apocalíptico eso de ver como el cielo negro se me venía encima (literalmente, las nubes avanzaban a una velocidad increíble sobre mi cabeza), el sol se ocultaba y la tarde se hacia de noche. Y ahi fue donde me dije: Ok, por más que corras, te vas a mojar. Entonces me subí la capucha del saco, me colgué la mochila hacia adelante y caminé como si nada por las veredas que salpicaban agua a montones, entre gente corriendo, perros sacudiéndose y ráfagas de viento dignas de un tornado. Y me tenté de risa de mi suerte: a dos cuadras de casa y en medio del tsunami. Que, por supuesto, no podia desatarse 5 minutos más tarde.

Lo interesante de la experiencia climática vivida fue mi reacción. Ya sabía que la iba a pasar mal, porque se me cayó el pronóstico de alerta meteorológica encima, pero decidí tomarlo con calma. Y esta filosofía es la que intento extender hacia el resto de mis aventuras cotidianas.

Por momentos me escapo, y es una buena opción. Casi les diría que es una estrategia maestra de supervivencia.

Por momentos intento enfrentarme a las contrariedades con buena cara y darles una sonrisita irresistible, a ver si así me duelen menos los golpes.

Ya saben que me tienta más la idea de pasaporte, pasaje one way, valija y comenzar de 0 en otro lugar... Me tienta en mi mente escapista, pero no tanto en mi mente terrenal. O sí, pero no por ahora.

Por ahora quiero quedarme un rato más en la burbuja. Hasta que pueda explotarla, abrir mis alas y animarme a volar...

domingo, 24 de julio de 2011

Fin de semana de Historia, alquimia, DVDs y uñas

Ha sido un fin de semana distinto.

Hoy es domingo y ni una pizca de tristeza o ganas de tirarme por el balcón. Me preocupa bastante, porque ya a esta altura deben de conocerme: el optimismo y yo no nos llevamos bien. A mí regalenme días de lluvia, frío, dolores de corazón y problemas existenciales, y tengo la agenda completa de ideas. Mientras mi estado sea cercano a la estabilidad emocional, no soy creativa.

En fin, estuve muy ocupada preparando los exámenes finales de la facultad, pero de tanto en tanto me tomé algunas libertades para gozar de respiros neuronales. Miré una muy buena y escalofriante película de tres personas que se quedan encerradas en un ascensor. Claro, ustedes dirán ¿qué tiene de terrorífica esa trama? Bueno, alquilen Blackout y después me cuentan.

También me decidí y comencé a mirar The Tudors. Que la verdad, me pareció bastante densa durante los dos primeros capítulos, y ni siquiera la maravillosa imagen de Rhys Meyers pudo evitar un par de bostezos entre escenas. Pero sí, me gustó. Tengo proyectado terminar de ver la primera temporada en un par de semanas, así que espero que mejore. Ana Bolena no me pareció linda para nada, y Catalina de Aragón menos. Es cierto, Enrique VIII está caracterizado demasiado, DEMASIADO agraciado (sino vean el retrato que Hans Holbein hizo del rey...) , pero bueno, las mujeres podrían haber sido un tanto menos desabridas. Hasta ahora me quedo con Lady Blount, que tampoco es fastuosa, pero pobre, me dió lástima. La desprecian por haber tenido un hijo bastardo, como si la culpa de la semillita hubiese sido sólo de ella.... típico.

Me quedo con las películas de Sy Fy Channel. No hay nada que pueda competir con Dinococodrilo vs. Supergator (un enorme reptil prehistórico), Un tiburón en el pantano o Arañas Asesinas. Esas sí son dignas de aplausos.

También me tomé un rato para arreglarme las uñas, que me había arrancado el viernes en un ataque de nervios, luego de haber estado levantada 24 hs. non stop. Y ahí descubrí que todavía tengo buena mano para la alquimia. Esperen, no dije que sea alquimista. Pero sí pasé varios años rodeada de tubos de ensayo y mezclas de laboratorio varias, claro que no para conseguir oro, pero sí para que mis sustancias sean del color que el profesor pedía.... Con mi suerte (porque no todo es cuestión de Química y fórmulas, cantidades y cálculos), cada vez que tenía que hacer el maldito líquido turquesa, me salía rosa tipo la pantera. Un poquito más oscuro... Igual, era muy buena y mis notas así lo reflejaban. Se ve que sigo con el don: hoy estuve mezclando polvos para el esculpido de uñas y logré unas combinaciones divinas. De hecho, tengo unas French permanentes doradas con sparkling muy MUY glam. Para una diva, como yo.

Cuando termine con los exámenes voy a comenzar mi propia línea de diseños y mezclas para esculpido. Mi mamá (que es la mejor esculpidora de uñas de Argentina, con más de 20 años de experiencia) será quien promocione la marca y la utilice en sus trabajos. Todos colores exclusivos, no habrá dos mujeres con la misma combinación. ¿No es un proyecto genial?

Gente, se vienen meses gloriosos.

Aprovechenme, porque pronto voy a estar en NYC. O en Medio Oriente.

Igual, me llevo mi HP Pink.

International Blogger, Researcher & Alquimist on her way!!! (Blogger internacional, investigadora y alquimista... en camino!!!)

viernes, 22 de julio de 2011

¿Mensaje subliminal?

Como siempre, a mi las cosas raras me persiguen. Hoy, siendo viernes, el día no podia presentarse de ninguna otra manera (?). Yo no se bien si definir los eventos que ocurren a mi alrededor como "raros", porque muchas veces son "super raros". No llegan a ser paranormales (gracias a Zeus), pero son llamativos. Una mezcla de coincidencias significativas con ... ¿señales que no entiendo? ¿símbolos que no se descifrar? ¿caminos que se abren y yo no veo del todo marcados?

Acá estoy de nuevo, sobreanalizando las situaciones, pero claro, ¡como hago para no tentarme a reflexionar!

Si alguien los invita a ver la película "La isla siniestra", les recomiendo que muy amablemente digan que tienen que ir a pasear al perro, a comprar helado o a escalar el Himalaya, porque es malísima. Tanto que me quedé dormida mirándola.

La que sí se lleva dos pulgares en alto es Caza al espía. Un poco pochoclera, porque es muy pro-CIA, pero interesante desde el punto de vista del despliegue de las operaciones de inteligencia en países complicados. Será que yo estoy involucradísima con mi carrera y no veo la hora de terminarla para hacer el posgrado en Oriente Medio, o quizás porque siempre tuve una cierta atracción hacia los aspectos culturales, sociales y políticos de esa zona, pero sinceramente, esta pelicula mereció las casi dos horas que estuve sentada frente a la tele.

Esos fueron sólo comentarios de telepasillo, ahora viene el núcleo de la cuestión.

Hoy mi telefono está terriblemente encaprichado en funcionar mal. Todo muy lindo Bill Gates, pero Windows Mobile es una patada en el hígado. Cuando lo compré pensé que solucionaría todos mis males, pero oh! me trajo más. De hecho, ahora está ahí mirándome de reojo y hasta imagino que me sonríe burlonamente. Sigue emperrado en no mandar mensajes de texto, o en mandar mensajes de texto dos veces, en blanco, o que llegan luego de 20 minutos o varias horas. O ni llegan. ¿Cómo lo se? Porque tengo informantes, celular maldito. Algunos contactos me preguntan si estoy bien o si tengo algún problema de memoria, porque mando todo repetido (el problema de memoria lo tengo igual, pero esta vez la culpa se puede atribuir a la tecnología), otros se enojan porque nunca contesto y me llaman a los gritos, otros me insultan en arameo porque les llega un mensaje a las 2 de la mañana que les mandé a las 7 de la tarde y otros, los más buenitos, se preocupan por mis mensajes en blanco asumiendo que me desmayé y rápidamente me contestan con un "¿que paso?". Ah, también se me quedan colgadas llamadas. Es decir, las llamadas salientes tardan entre 3 y 5 minutos en cortarse, una vez presionado el boton "fin". Y algunos números se marcan solos.

Bien, entonces, ¿qué opciones me quedan?

Yo pensé en llamar un exorcista, porque evidentemente algo lo tiene poseído a este LG. Mirando los cazadores de fantasmas (que no "cazan" los fantasmas, sino que los "buscan", así que está mal el nombre, deberían llamarse "buscafantasmas") aprendí que hay entidades buenas, otras malas y otras que ni fu ni fa. La que se haya metido en mi teléfono seguro es malísima. Ya estaba a punto de cruzarme a la iglesia, cuando me detengo un momento a mirar mis mails y descubro el siguiente mensaje: "Desconectado desde las 00:00:00 del 01/01/1601" WHAT?!! Vuelvo a leer, por las dudas, pero dice lo mismo. 1601?!!! Ahora sí que estoy lista, acabo de despertarme como 400 años antes en el tiempo y no entiendo nada. Desesperada, corro a la computadora para cerciorarme que seguimos en el 2011. Uf, que alivio: 22 de julio de 2011. Teléfono del Averno, por todos los dioses del Olimpo, ¿qué mal te hice yo? Me tranquilizo y pienso. Busco en Google: año 1601+eventos importantes. Encuentro: "En España, la corte de Felipe III se traslada de Madrid a Valladolid y Madrid sólo vuelvo a ser capital en 1606" Hmm... sigo "Nace Ana de Austria, esposa de Luis XIII y madre del Rey Sol, amante del cardenal Mazarino y muy amada por Richelieu" Vaya curriculum!... Sigo... "Fallece en Praga Tycho Brahe, el último gran astrónomo de la era anterior al telescopio". OK. Nada.

Mejor lo juego a la Quiniela.

Pero acá no se termina la historia. Chequeo mi otra cuenta de correo electrónico. Entre varios mails basura y propagandas acerca de cómo vigorizar mi vida sexual, encuentro un remitente que llama mi atención: Dr. Hawass.WHAT?!!! EL Dr. Hawass?!! Lo abro. Ahora que lo pienso, que imprudente que fui, pudo haber sido un virus. Nunca le dí mucha relevancia a eso de los virus informáticos. Son como las brujas: si no crees en ellos no te pueden hacer nada. En fin, abro el mail y encuentro su respuesta a mis palabras de admiración expresadas en unas líneas que le había escrito hace un tiempito. Wow. Cara congelada.

Feliz, sigo revolviendo los mails. De otra cuenta, claro. Que no es ni la primera ni la segunda que mencioné, es otra. Y ¡sorpresa! Una respuesta a una propuesta que hice a un órgano gubernamental (no de mi país) para participar en un proyecto de investigación histórica. OH MY GOD! YES YES YES. Me dieron el OK.

Estoy temblando.

¿Será que se me vienen los 7 años de abundancia luego de pasar 7 años de vacas flacas? ¿O quizás 7 años en el Tibet? ¿O estudiando las 7 maravillas del mundo antiguo? A ver a ver ... 1601, 1+6+0+1, hmmm... no no, da 8.

Lástima.

Hubiese estado genial.

jueves, 21 de julio de 2011

7 posts, 7 días, 7 neuronas perdidas...

Es que claro, después de tanto bajón se me reventaron unas cuantas neuronas. Eso por sobrecalentarlas. ¿Para qué me expongo a más pérdida de materia gris a esta edad? Innecesario. Conclusión: dejar de pensar. Stop it.

Hoy alguien por teléfono me dijo: Jimena, ya pensaste todo lo que tenías que pensar, ya diste vuelta y vuelta y más vueltas, ya no pienses más, empezá a actuar. Cruel, pero cierto. ¿Qué es lo que pienso tanto? ¿Por qué analizo todo? Jaja, que terrible soy, ahora estoy analizando el por qué analizo tanto todo... 

Hay momentos en los cuales hay que relajarse y dejar pasar un poco el tiempo para ver con claridad la salida. Sisi, soy yo. No se equivocaron de blog. Suena raro, pero soy yo diciendo: frená la pelota un momento, mirá la cancha y prepará la jugada para meter el gol. Sisi, de nuevo, soy yo. La kamikaze, la deportista extrema, la samurai - acá estoy, diciendo "voy a dedicarme a respirar un tiempito". Voy a armar mejor mi jugada en este tablero de ajedrez, del que se me fueron un par de fichas, pero en el que todavía estoy a tiempo de idear un jaque mate.

Es que no hay corazón que aguante sino. Y mucho menos, psiquis. Bah, la mía la perdí hace como 15 años entre mal de amores, carreras universitarias a medias, psicofármacos y trabajos estresantes. Así que como conservo apenas un 0.05% de mi cordura, voy a enfocarme en preservar mis sentimientos. Que también están bastante golpeados, pero les sigo teniendo fe.

¿Cuál es el plan? Debería escribir un proyecto en Visio para que me entendieran (o no, porque sinceramente esos diagramas con flechas, rectángulos, cuadrados y formas raras no son nada sencillos de leer...). Mejor les hago un Power Point con dibujitos y música de fondo. Música con onda, pero medio Emo, ah claro, ¿qué se piensan? Que vaya armando mi camino hacia la felicidad no significa que voy a dejar de pertenecer al Dark Side.

No tengo ni la más mínima idea de cuál es el camino hacia la felicidad ni mucho menos qué cuernos es "la felicidad". Por ahora, no me interesa saberlo. Lo que sí sé es que voy a ir armando mi jugada de a poco, mientras pasa el tiempo, pieza por pieza, para fortalecerme con cada avance y sentirme segura al andar. Para ir perdiendo el miedo. 

Todo no se puede ya, ahora. Hay cuestiones que llevan tiempo. Este camino hacia mí va a ser un tanto trabajoso, pero sé que no serán infinitos mis pasos para encontrarme. Sé que voy a hacerlo mucho más pronto de lo que yo pienso. Sé que cuando quiera acordarme, ¡uy! ¡ahí estoy! ¡que linda soy! ¿estoy más flaca? ¡estoy más fuerte! ¡qué alegría siento al abrazarme!

Elegir ser feliz no está mal. No está mal tomarme un tiempo para acomodarme, dejar de sentir pánico, dejar de ver el fin del mundo en cada palabra. Para fin del mundo ya está el 2012, así que, ¿qué gano castigándome con pensamientos imaginarios que me hacen daño? 

Voy a buscar mi placer. Les pido por favor que si de casualidad encuentran a Jared Leto por ahí, o a alguno muy (MUY dije) parecido, me faciliten el contacto, así la búsqueda se acorta y nos estaríamos ahorrando unos meses de gastos de logística. 

Igual, estuvo bueno ser una sombra perdida durante 7 días. Con esos 7 posts trágicos pude darme el lujo de mostrar otra de mis facetas: soy un ser humano y sufro. ¡Vaya valor el mío el mostarlo al mundo! No me da verguenza. Seguramente algún cuervo querrá utilizar mis flaquezas para atacarme y sacarme los ojos, pero nah. 

Mejor que no se les olvide que yo sigo siendo un águila. Despiadada. 

Se me cayeron un par de plumas, pero fue por el recambio. No me quedé indefensa ni desarmada. Al contrario, soy más fuerte. ¿O ustedes Sres. cuervos han tenido alguna vez el valor de enfrentarse públicamente a sus miserias y salir bien parados? ¿Han tocado fondo y resurgido, han intentado siquiera meterse el pico entre las alas y sacarse los piojos que les caminan y que todos vemos de a leguas de distancia? No me contesten, mejor háblenlo en terapia.

7 posts, 7 días, 7 neuronas perdidas. 

Una charla. Un café. Un nuevo camino abierto hacia donde me dirijo.

Y yo que sé qué pasará mañana. O pasado. O dentro de una semana. O en un mes. O en un año... Ni siquiera sé si voy a despertarme en un rato (hmm... eso seguro que sí, a las 4 am voy a estar con los ojos de huevo, abiertos, mirando el techo y pensando ¿por qué no me duermo de una bendita vez que mañana no me levanta nadie?). 

Pero hay algo que sé: hoy gané seguridad. Hoy piso suelo firme de nuevo. Y sé que todo va a estar bien, que voy a triunfar. 

Porque así nací, porque así crecí y porque así estoy hoy acá. Como dice Lady Gaga: We are all Superstars. Todos somos Superestrellas.

Yo no tengo ni la más mínima duda de eso.

Y no soy la única que lo piensa así.










lunes, 18 de julio de 2011

Trastornada (muy)

Tanto que ni siquiera puedo comenzar a relatar lo que me pasa.

Estoy parada en el extremo más cercano al fin de mi misma. Casi cayéndome. ¿Qué me está pasando? ¿Qué estoy haciendo?

Atormentada por los pensamientos, incapaz de detenerme y brindarme un poco de paz a mi misma. Insatisfecha con mi realidad, obstinada con mis deseos imposibles, obsecuente a mi debilidad. Insistente, obsesiva, fanática de explorar en mi misma, queriendo encontrar explicaciones racionales a lo que me ocurre, sin saber exactamente qué es. Necesitada de estabilidad. Desesperada por recuperar la tranquilidad.

Hace semanas que me siento así. Me voy acomodando, sobreviviendo. Pero, ¿hasta cuando?. ¿Hasta cuándo podré sostener esta farsa?

Vivo atormentada por mis propias decisiones conscientes, me someto a juegos de lo más sádicos. Parezco disfrutarlos. Atraída a tanta complicación, no sé disfrutar de cuestiones más simples. No me animo.

Estoy acorralada por el miedo. Paralizada por no saber qué será de mí, quién estará a mi lado incondicionalmente. Me la paso ignorando este sentimiento de falta de cariño permanente, haciéndome la fuerte y la superada. Me creo mi papel de mujer todopoderosa, no quiero ceder, no quiero desintegrarme. Ni mucho menos admitir que la soledad me está consumiendo.

Creo que estoy enloqueciendo. Lentamente. Me hundo muy despacio dentro de mi propia cárcel de máxima seguridad, alejada de todo, alérgica a recibir nuevos caminos, caprichosa para con mis fantasías...

Golpeada por las imágenes de la realidad, que me sacuden a cada minuto y me empujan hacia atrás. Castigada por el tiempo que no tengo para vivir con plenitud mis falsos sueños. Con las manos llenas por unos minutos y el alma vacía por el resto del día. Con el corazón acelerado por disfrutar del poco espacio que puedo compartir, que no es suficiente, que me deja pensando. Pensando aún más y lamentándome más por haber elegido un ideal que no existe, que no tengo, que no es mío. Que no me pertenece, pero me pertenecería si estuviera en otra vida.

Dolorida por tanto camino recorrido y tantas batallas peleadas y perdidas. Por tantas heridas que no sanan, por tanta piel curtida sin resguardo ni cobijo. Cansada de continuar mi marcha siempre pendiente del próximo ataque, sin un arquero fiel que me alivie el paso, a quien ceda presiones, quien me ayude a salir adelante. Empujando una carga pesada, sin poder compartirla. Sin saber si algún día habrá en mi camino alguien que me tome de la mano y elija caminar conmigo.

¿Qué hice mal? ¿Qué no hice? ¿Qué debería haber hecho distinto? ¿Por qué ahora estoy tan enojada, tan disconforme, tan sensible? Estoy peligrosamente vulnerable. Hoy me pueden vender una arco iris.

Y no quiero ni la luna ni las estrellas. No me importan, no pretendo promesas ni palabras lindas. Ni metáforas ni comparaciones ni superlativos. Quiero acciones concretas, quiero realidades. Quiero tiempo, caricias, risas y abrazos. Quiero día tras día, hora tras hora. Quiero hablar por las tardes, los fines de semana. Disfrutar de una siesta, un café con tostadas. O leer en el diario el horóscopo para mañana.

Ya no sé en qué creer, se me acaba la calma.

¿Alguien podrá consolarme mañana?

domingo, 17 de julio de 2011

Paciencia: agotada

Listo. Todo tiene un límite. Yo lo empujé hasta donde más pude, pero basta. Se terminó.

Ya es hora de tomar la decisión de liberar completamente mi espíritu de todas aquellas ataduras que lo mantienen a un nivel bajo de energía. Que me hacen sentir mal y desprotegida. Retener lo que todo el tiempo está intentando irse no es bueno. No es sano, no es cómodo luchar permanentemente contra algo que opone resistencia. Me genera confusión, me complica, me atormenta.

Y aparte, me genera hastío. Me aburre, me quita todas las ilusiones. Me hace sentir desvalorizada, pararme en el lugar de la no-elegida, de la abandonada.

Quiera o no admitirlo, este sueño se terminó. Hace rato que dejó de serlo, y yo lo supe. Pero decidí no confiar en mi sexto sentido y seguir adelante como si nada hubiese pasado. Seguir viviendo en la virtualidad, en la fantasía. Creyendo que existía una posibilidad de que la realidad cambiara, ignorando aquellos detalles que no me gustaban, pensando que debía adaptarme a ellos, que nadie es perfecto y que era solo cuestión de tiempo. Decidí creerme una historia paralela, un ideal que no existía. Un cuento inventado para excusar mi incompleta materialidad, hasta el punto de la negación absoluta. Creando fantasmas que sostuvieran el escenario en el que transcurría mi obra, tomando lodo entre mis manos para rellenar los agujeros abiertos. Y evitando pensar, evitando analizar y reflexionar.

Tengo que enfrentar mi miedo a la soledad y soltarme de esta cuerda, que más que salvarme, se me está enredando del cuello. Me asfixia.

Jimena, las personas no cambian si no quieren. Tuviste años de sobra de muestra que no es su intención cambiar. Que no va a venir a buscarte, que no va a quedarse con vos. Que tus sueños de incondicionalidad, de eternidad, de plenitud, se esfumaron, se fueron como agua entre las manos. Que no existe, no es.

Si, ahora estoy menos paciente y más descreída. Más vulnerable, también. Pero no es malo eso. La vida nos enfrenta a situaciones diversas, y en mi caso, hago lo que puedo. Y después de tanto dolor en el corazón, no puedo creer por ahora en que exista algo diferente. No me construí un muro impenetrable alrededor, pero sí tengo a los arqueros listos, apuntando sus flechas hacia cualquier intento de daño a mi sensibilidad.

La soledad es una compañía difícil y maltrata. No me llevo bien con ella, no sé cómo manejarla. Pero tampoco sé de estar acompañada. O no tuve suerte. O quizás sea mi destino buscar otros horizontes, enfocarme hacia otros rumbos que nada tengan que ver con el amor, con el formar una familia, con envejecer junto a alguien especial. Quizás esos planes no sean para mí en esta vida. Y tenga que esperar alguna reencarnación para que así suceda. O no.

No estoy triste por eso. Por momentos siento que me hubiese gustado tener algo así, un hombre que me ame y me elija, una casa, un hijo, un perro. Si, ya se que todavia tengo tiempo, que soy joven, que tengo toda la vida por delante. Pero sinceramente, no estoy quejándome. Ni victimizándome, ni siendo extremista. Estoy analizando mi vida con toda tranquilidad. Y adaptándome a aquello que no puedo cambiar. Dejando de hacer para que surja un cambio. Dejando de pelear, de confrontar, de luchar, para sentir un poco de paz.

No es resignación. Es simplemente, aceptación.

Quien sabe, puede que haya planes maravillosos para mí en mi futuro cercano.

Yo creo que sí.

Porque me siento especial. Porque nací así, y estoy orgullosa de quien soy.

Y si fallé, si me equivoqué en mis elecciones, es válido. Lo voy a seguir haciendo probablemente. Un poco mejor, un poco peor.

Estoy volviendo a mi, sin miedos. Estoy haciendo el esfuerzo de cerrar una puerta para seguir caminando, sin sentirme desgarrada por la incertidumbre.

Alguien me dará cariño cuando lo necesite.

Alguien me escuchará llorar.

Alguien compartirá mis logros y mis alegrias.

Alguien, en algún lado, estará.

jueves, 14 de julio de 2011

Rapidas reflexiones desde la sala de reuniones del trabajo

No deberia estar posteando, deberia estar trabajando, o al menos concentrada en hacer de cuenta que estoy haciendo algo. Esa es la primera reflexion.

Dificil. No solo estoy desconectada de mi vida sino tambien de mi trabajo. O quizas sera que por estar desconectada de mi vida el trabajo me resbala. O puede ser que ya no me guste mas hacer lo que hago. O que este aburrida.
Wait. Si me gusta enseñar. Si me gusta ser coach. Si me gusta tratar con personas. Entonces, cual es el problema? Creo que no me siento comoda en un ambiente donde la creatividad se coarta a cada minuto de diversas maneras. Me gustaria estar en Google. O en Vogue. O en Barnes & Noble.
Hoy un señor se gano 13 millones de pesos en el loto (algo asi como 3 millones de dolares). Que envidia. Con mucho menos yo seria feliz. Estaria muy comoda leyendo en mi piso de NY alguna revista de moda, con mi Mac sobre mi mesita ratona y mis apuntes de investigacion, lapiceras, lapices y resaltadores, tomando un riquisimo cafe, mientras capturo ideas para escribir en la columna de algun diario, o mi pagina web o mi blog. O mi segundo o tercer libro.
Si cierro los ojos hasta podria ver que ropa estaria usando, los colores de las paredes, los cuadros, los cuartos... Hasta un perrito tendria. Para que me haga compañia.
Asi imagino mi vida a futuro, asi me proyecto. Creo que no hace falta tener 1 millon o 2 o 3 millones de dolares para conseguirlo.
Con un poco de esfuerzo y de suerte, se puede lograr. Bueno, en mi caso sera un esfuerzo doble, xq la suerte juega para mi equipo contrario, asi que lo mio es todo a pulmon...
Alguien que me rescate de este lugar por favor... Prometo a quien lo haga un espacio en el cuarto de huespedes de mi casa en NYC, con baño privado y wifi...
Estoy esperando!
Envoye avec Windows Mobile d Movistar






La maravillosa aventura de ser yo (con unos cuantos años encima...)

Escribiendo en mi blog a la 1.20 de la madrugada. Más sola y fría que Walt Disney en el freezer que lo conserva, pero bueno, es lo que elegí.

Por momentos me confundo y no sé bien si quiero estar sola o si me hace falta un poco de mimos y calor por las noches para dormir mejor. Esto lo pienso sólo cuando estoy romántica, en el más puro sentido adolescente de la palabra. Menos mal que me pasa 1 vez cada 2 meses aproximadamente, luego vuelve la iluminación.

Creo que son formas de enfrentar la vida, elecciones. Yo elegí esto. Pasarla sola. No sé si para siempre, no sé si por ahora. Pero definitivamente estoy mejor así que haciéndome problema también por un "otro". Y abrazando a mi cerdito de peluche.

A veces siento que quizás me endurecí demasiado, que ya pasé el límite de mi credibilidad y que tanta coraza terminó por hacerme resistente a todo, autosuficiente por demás y excesivamente intolerante al acercamiento sentimental profundo para con alguien.

Algunos lo interpretarán como miedo. Yo lo traduzco como instinto de preservación. Es así, el que se quema con leche ve una vaca y llora. No pienso bajar la guardia otra vez.

Igual, ser yo no es tan terrible. Sí, tengo días malos, pero ¿quién no? Como digo siempre: cuanto más felices se vean las personas, más desconfiá. Yo no me veo feliz, así que pueden estar seguros de que mi testimonio es honesto: la paso mal muchas veces y no me importa compartirlo, admitirlo y expresarlo. Me libera ser verbalmente libre (paradojico!) y gritarlo a los cuatro vientos (¿hay 4 vientos distintos? ah no, creo que se refiere a los puntos cardinales...)

La cuestión es que mi mundo es complicado. Lleno de emociones inestables y cada vez menos paz. Pero me gusta la adrenalina, no me quejo. Tengo un 50% de días up y un 50% de días down. Montaña rusa.

Es maravilloso ser yo.

Y quedarme dormida en el teclado porque me estoy volviendo vieja y me canso fácil... ohh, aquellos años dorados en los cuales resistía horas y horas de actividad... esto es así, el tiempo pasa y se nos va la vida. Así que mejor dejar de sobreanalizar tanto algunas cuestiones y dejarlas correr.

Nada es para siempre. Nada dura para la eternidad. Los lazos se rompen, los corazones cambian. Los sentimientos se dirigen hacia otros horizontes y las situaciones se modifican. Se adaptan. Se sobrevive.

Me dormí.

A soñar!!!

miércoles, 13 de julio de 2011

Sexto Sentido

No, no, no veo gente muerta. Menos mal, porque sino ya tendría como 5 bypass cardíacos...

Aunque ahora que lo pienso es quizás probable que sí vea gente muerta todos los días, pero pienso que están vivos y me confundo. Por las caras de zombies que tienen y la mala onda bajo-tierra que irradian, pueden ser seres oscuros que toman forma humana sólo para acercarse más a mi alma y absorberla. Cual Dementores.

Ojo, les va a caer mal, dejé de ser buena hace rato. Van a tener que tomar muchos antiácidos para digerir mi esencia.

En fin, la cuestión es que este sentido que me sobra y que a veces preferiría no tener, hoy me salvó de ser atracada por un malviviente en el bus.

Como todos los martes, tomo el 53 para volver a casa después de mi sesión psicológica. Primero pasó uno con la máquina fuera de servicio, o sea, no paró. Cosa que me parece una falta de respeto, porque ahora está el lector de tarjetas Sube, así que debería parar igual y si la persona no tiene tarjeta y tiene monedas, I´m sorry, I´m perry, que espere el siguiente.

Bueno, a pesar de mi indignación, nada podía hacer más que seguir esperando. Fueron unos 20 minutos... pero por suerte el clima está más loco que yo y no hace frío, así que si no hubiera sido porque mi celular no funcionaba, la espera hubiese transcurrido en paz. Adelante mío había un joven muy elegantemente vestido de traje, que sudaba como un oso polar en el Sahara. La verdad es que no sé bien si sudaba o si tenía el pelo mojado, pero se secaba con un pañuelito descartable el cuello y atrás de las orejas. Quizás transpiraba de los nervios, porque cuando el 53 no se detuvo, insultó hasta en sánscrito y caminaba de acá para allá en su baldosa de 20 cm x 20 cm. Al menos se nota que era respetuoso de la noción de espacio propio y ajeno, porque a mí no me molestaba. En un momento se ve que se cansó y se fue caminando ofuscadísimo. Ahí me di cuenta que seguro recién se había bañado y tenía el pelo mojado, porque en su lugar dejó olor a jabón.

Volviendo al tema del atraco fallido, subo en el próximo 53 que venía cargado como camión de ganado y comienzo a hacer control mental para no desmayarme ni sufrir un ataque de pánico. A los 10 minutos de viaje se sube un sujeto sexo masculino, aproximadamente 26 años, vistiendo pantalón deportivo ancho, zapatillas con resortes y campera deportiva XXL, con gorra de béisbol en la cabeza, actitud sospechosa y mirada desafiante. Manos en los bolsillos, luego hacia la cintura, miradas de reojo y acercamientos innecesarios hacia otros pasajeros.

Por supuesto que a cara de loca desquiciada un martes a las casi 9 de la noche, luego de pasar unas preciosas y largas horas en la zen-oficina y un rato charlando con mi psicóloga, no me ganan muchos. Créanme: mi cara de mala, asusta. Soy una versión pocket de mujer, mido 1.55 y soy chiquita, pero si tengo que pegar unos golpes para defenderme, ahí vamos con todo.

La horda de pasajeros me llevó hacia el medio del bus, y vaya casualidad, este sujeto se me aparece al lado. Hmm. Cuando llego a la estación de trenes se baja el 80% de los humanoides-vacas y yo finalmente encuentro un asiento. Y ¡oh! allí se me sienta enfrente el amigo de las zapatillas llamativas. Ok, ¿me estás buscando? Me vas a encontrar y no te va a gustar.

Con un gesto al extremo dramático, salto de mi asiento al asiento del pasillo de al lado, abro la ventanilla ruidosamente de par en par, logro que todos los que quedaron aún en el colectivo me miren entre perplejos y confundidos, clavo mi mejor mirada de asesina serial en el sujetito provocador, me sueno los dedos de las manos cerrando los puños, estilo Rocky Balboa y me acomodo en el asiento, como si fuera un patovica de 90 kilos con espalda de rugbier.

El sospechoso me mira por un momento y luego esquiva mi mirada y se enfoca en el extremo opuesto. Bien. Gané esta partida, pero todavía me queda el desafío de observar dónde se baja y si espera a que yo baje para seguirme. Será que veo mucho CSI y Criminal Minds, o que las estadísticas de inseguridad me están enloqueciendo, pero prefiero ir alerta antes que ser carnada y morir clavada en un anzuelo.

Cuando el colectivo dobla en la avenida cerca de casa, que está bien iluminada, aprovecho que se bajan unos pasajeros(totalmente desinteresados en mi película policial), hago un rápido movimiento ninja y bajo con ellos. Ni tiempo al susodicho de hacer nada. Ya el 53 había arrancado y yo estaba abajo esperando un taxi que me deje en la puerta de casa a salvo.

Sigo confiando en que mi sexto sentido no me engaña.

Y agradezco a Ares por haberme ayudado a ser valiente y a que el NN no haya visto el detalle de mis uñas esculpidas con french grises y apliques de brillos, porque ahí sí que perdía mi credibilidad de kick boxer.

Ojito malandras sueltos, que pego, muerdo y araño.

martes, 12 de julio de 2011

Acedia

Hace unos días escribí que debería haber nacido en la Edad Media, por lo romántica que soy en mi estilo de pensamiento. Bueno, me retracto. Si así hubiera sido, probablemente hubiese sido acusada de pecadora. Y obligada a ser exorcizada, por poseer un pecado capital, uno de los peores: la pereza.

Claro que en realidad, sería una forma distinta de pereza, que no está relacionada a la tendencia a la ociosidad o la negligencia, sino al plano espiritual.

La acedia es un "cansancio o inquietud del corazón", y se relaciona con la melancolía, con la tristitia. Y lleva a la desesperación, que por supuesto también es pecado. Porque es la antítesis de la fe.

O sea que hubiese estado muy complicada.

Que tampoco difiere mucho de mi estado actual, en el siglo XXI. Complicada e inquieta.

Debe ser por poseer una mente tan inquisidora, tan extremadamente reflexiva y analítica. O ni tan sofisticada, digamos que es una mente reventada y enredada. Esos adjetivos me sientan mejor.  Porque he aquí el quid de la cuestión: ¿pienso o no pienso?. Puedo, por supuesto, no pensar. Puedo elegir vivir mi día a día estilo reino animal. Moverme por hábitos, seguir mis instintos y repetir este mecanismo incansables veces. O como integrante del reino vegetal, sin pensar ni hablar ni escuchar ni ver ...

Pero la maldita naturaleza se encaprichó conmigo y me asignó a la especie humana, brindándome cinco sentidos que me generan problemas y un cerebro cuyas funciones fueron programadas para autodestruirme ni bien me distraigo.

Si existen situaciones que prefiero no ver, no enterarme, no leer, ni saber, ni vivir, ni analizar, ¿por qué demonios busco por todos los medios ir en contra de esa preferencia? ¿Por qué la tortura, el flagelo de enterrarme el dedo bien profundo en la herida una y otra vez?

Encima, masoquista. Volviendo a la Edad Media, hubiera usado un cilicio para recordarme todos los días la necesidad de sufrir. Ridículo. Claro que para cuando salgo de la posesión mortificadora, ya mi pateticidad llegó a límites impensados y ni me declararon mártir ni me beatificaron. Sólo se rieron de mi pena, se abusaron de mi debilidad y me pisotearon un poco más, para hacerme sentir peor. Los hermanos que me rodean, claro está. Porque en este mundo de bípedos, el que no corre vuela y ante el primer signo de desventaja adaptativa, zas! te quedaste fuera del pool genético dominante.

Problema mío por no aprender. Por no bancármela calladita la boca, sin despertar sospechas. Debería hacerme un tatuaje que diga "FRÁGIL" y mostrarlo durante la peor semana del mes, para que todos se corran de mi mundo. O mejor, me dejo crecer el cabello bien largo y me encierro en una torre hasta que llegue la menopausia. Y ahí me arriesgo, tiro la trenza por la ventana y a ver si algún príncipe se anima a subir.

Hmm.... No sé si será buena idea esto de que un príncipe se acerque a mí cuando esté menopaúsica. Si así estoy como criatura castigada por la maldición de Eva, imagínense cómo estaré cuando se retire...

Sigo en problemas. Porque según Dante me voy a ir al séptimo infierno, que es el peor, a pasar mi eternidad semi hundida en una ciénaga; según los evolucionistas puedo terminar siendo un pájaro carpintero, o un gorrión, o una gaviota; según Burton mi melancolía sólo puede curarse "por medio de la risa, la lectura y la compañía de muchachas sencillas" (¿que me está sugiriendo este hombre?, por el amor de Zeus...) y según Kierkeggard poseo una "existencia inauténtica": soy melancólica por mi culpa y al no desear nada de manera profunda sufro de una inautenticidad de espíritu.

Listo.

Y qué bueno hubiera sido encontrarnos algún día para entregarnos cuentas de lo andado, para mirarnos a los ojos por lo menos una vez más en la vida, y arrancarnos -¿quién sabe?- las flores que entretanto nos hubieran crecido para el otro en el propio corazón.(...) Hoy sé que así tratabas de explicarme que el mundo es demasiado grande para nuestra nostalgia.


Mario Payeras

domingo, 10 de julio de 2011

Golpe de suerte

Los egipcios, los romanos y los griegos tenían la costumbre de consultar a los clarividentes (oráculos) acerca de su futuro, y una vez que estos señores místicos desparramaban las piedritas, huesitos o lo que sea que tiraban sobre la mesa (sortes), decían "la suerte está echada". Claro, porque una vez que estaban ahí las pruebas, ya no se podían cambiar. Y mejor que fuese un mensaje claro y favorable al consultante, porque si éste era poderoso, el pobre adivino hasta podía quedarse sin cabeza o sin dedos. O sin ojos.

Igual, parece que esto de la suerte está relacionado con el azar. Que viene del árabe "az-zahr", palabra asignada a un juego que daba la suerte en la taba (el antecesor del dado) y que llevaba la flor del "azahar" pintada en una de sus caras. Increíble ¿no? Para el siglo XIII este juego era popular en Europa (bajo el nombre de Backgammon, Tablas Reales, Tric-Trac) y cuando a una persona le iba muy bien, decían que tenía un "golpe de suerte". 

Y la suerte tiene que ver con un lote de tierra. Porque viene del latín sortis, que refería a una división de tierra de trabajo: unas tierras son más productivas que otras y de ahí su sentido de fortuna.

Como le pasó al señor que estaba construyendo un campo de golf, y mientras pasaba con la excavadora encontró un mamut. Así como lo leen. Un mamut de la era de hielo, 95% completo y con marcas de lanzas en sus huesos, señalando que había sido cazado por hombres prehistóricos. ¿Cuál es mi punto? 600,000 dólares. Ese fue el número de su suerte. Se lo vendió a un museo japonés. 

O a esa señora de 76 años que tenía una tiendita de antiguedades y revolviendo una de sus cajas encontró la primera tarjeta de béisbol de los Red Socks (del 1860 creo) y la vendió por 75,000 dólares. 

O la que se encontró caminando por las calles de New York un cuadro original del pintor mejicano Tamayo, tirado en la basura; buscado por Sotheby´s durante 20 años. 15,000 dólares de recompensa más un plus por la venta del mismo a 1,500,000 dólares. Pavada de suerte. O mejor dicho: Flor de suerte.

Lo mío es un tanto menos espectacular. Sería terrible encontrar un mamut en alguna maceta del balcón y, sinceramente, no creo que ninguno de mis vecinos del barrio tire alguna obra de arte a la basura. Para que cosas maravillosas ocurran, han de disponerse las posibilidades también. Y las circunstancias.

Y muchas veces no tener suerte es un golpe de suerte. Yo estoy en esa mitad de la población que nace estrellada. Pero a veces mi tremenda mala suerte me ha salvado de lidiar con situaciones aún peores. 

Hoy la esquive: aprobé un parcial complicado. 

Así que mejor que disfrute de mi 6 hasta que llegue la segunda nota. Como dice mi amigo Murphy: "Sonría, mañana puede ser peor".

Y recuerden: si hay una lluvia de meteoritos, primero resguárdense, pero luego salgan a juntar los restos. Les pueden pagar entre 7,000 y 15,000 dólares por cada pedacito. 


El éxito no sólo es cuestión de planear rigurosamente y llevar a cabo de forma impecable la estratagema forjada. Parte esencial es entender que la suerte modifica todo y adiciona variables y actores impensados.
Jorge González Moore




sábado, 9 de julio de 2011

Reflexiones desde el sillon

Esta aclaracion parecera absurda, pero mis reflexiones estan ocurriendo conmigo ARRIBA del sillon. Es que por alguna extraña razon en un momento apareci AL LADO del mismo, en el piso, y con dolor de cabeza.
Posibles explicaciones: me desmaye y no me entere, me cai y no me entere, me tiro algun fantasma y tampoco me entere, los alienigenas me devolvieron luego de ser abducida y le erraron al aterrizaje... Vaya uno a saber...
El punto es que estoy demente. Cada dia mas. Si me hacen un psicotecnico, estoy mas complicada que Ana Bolena. Ya se que todos estamos locos de maneras especiales. Se ve que yo soy como el sensei de los locos, llevo años de experiencia, tecnicas diversas y varios trucos para aplicar pases invencibles. Terrible. Al menos me lo tomo con humor hoy.
Ayer alguien me dijo (en medio de la representacion de una digna tragedia griega de Sofocles, con llanto, coros y aplausos): vos estas segura que esta sos vos? Que te pasa? Para un poco! Por que seras tan dramatica?
Cuatro expresiones que resumieron mi problema existencial de años, intensificado desde mi cumpleaños numero 30 y con la amenaza del fin del mundo del 2012.
Jimena, quien sos? Vos estas segura de quien sos todo el tiempo? Podes ir descubriendote en los distintos personajes que encarnas? Podes controlar la pasion con la que desatas guerra tras guerra contra tu propia mente y tu propia paz, creando enemigos imaginarios y complejos escenarios irreales?
Jimena, que te pasa? Hasta cuando vas a seguir siendo victima de tu propia novela no escrita? Cuando vas a darte el lujo de confiar plenamente en tu fuerza, tu intelecto, tu inteligencia y brillar sin miedo a nada? Cuando vas a dejar el miedo de lado?
Jimena, para un poco! Tenes personas que te aman a tu alrededor, pero tambien son seres humanos que se cansan, se lastiman. Que tambien requieren de atencion y de cariño. Para de hablar, de pensar, de idear y empeza a hacer, empeza a demostrar.
Jimena, por que seras tan dramatica? Quizas deberia haber estudiado teatro y ahora me iria genial en Hollywood... Solo veo extremos: o todo es fantastico o todo es un espanto. Y salto de uno a otro arrastrando cuanto objeto, sujeto, animal, sentimiento se interponga en el camino.
Bancatela. Eso tambien me lo dijeron ayer. Aprende a respetar y aceptar lo que el otro siente o no siente hacer. Eso tambien me lo dijeron ayer.
No, no se asusten, que no tuve un encuentro con el Dalai Lama ni me hice monja ni se me aparecio nadie.
Fueron palabras de alguien de carne y hueso, que intentaba hacerme entender algunas cuestiones que a mi me cuestan mucho ver.
Sigue costandome.
Soy demasiado romantica. No en el sentido de pensar en corazones y cupidos, sino en mi estilo. Deberia haber nacido en la edad media. Para mi una palabra a veces se torna en algo definitivo, siento que el mundo se acaba si no puedo mejorar una situacion de inmediato. El tiempo no puede ser apreciado por mi como un aliado, o como un benefactor. Lo enfrento con miedo, con incertidumbre, como sinonimo de abandono, de olvido, de alejamiento. Y me aterra.
Que sera de mi dentro de un tiempo? No lo se, nadie puede saberlo.
Pero si hay algo que se: estoy creciendo dia a dia y aprendiendo a ser una buena mujer. Lo soy ahora, pero cada dia que pasa incorporo nuevas experiencias que si, a veces me hacen ir al limite de mis propias fuerzas, pero que luego puedo capitalizar y guardar como parte de mi.
Y cuando sea viejita y se me este terminando el tiempo, voy a sonreir y recordar todo lo que vivi. Porque si que he vivido. No una vida comun, tradicional, predescible, enmarcada en lo socialmente esperado. Sino una vida hecha a mi medida. Libre, eligiendo, sufriendo, gozando, conociendo.
La proxima sera de seguro aun mejor.
Envoye avec Windows Mobile d Movistar
















Ensayo y error

Hace menos de 3 horas que escribí mi post anterior, con el fuerte compromiso de aprender a sobrevivir al campo minado en 10 días, y ya fallé.

Las últimas 2 horas me las pasé llorando. Y pensando pavadas. Y haciéndome problemas por situaciones inexistentes. Y comportándome como si tuviera 13 años. Y cansándome. Y cansando a la gente que tengo a mi alrededor.

Genial. Gran comienzo.

Bueno, pero no soy la única que comenzó un proyecto para atrás. Recuerden al pobre de Galileo. El tipo convencido de que la Tierra no era el centro del Universo y todos se lo querían comer crudo. Trabajó arduamente y consiguió que su Teoría Heliocéntrica fuera reconocida siglos más tarde. Claro, tuvo que soportar ser juzgado por la Inquisición y sentenciado a prisión domiciliaria de por vida.... pero bueno, es un claro ejemplo de cómo las ideas se han de expresar, los ensayos e investigaciones han de proceder y luego... soportar lo que se venga.

Este asunto de cambiar el estilo de ver la realidad en 10 días no va a ser sencillo.

Menos si decido comenzar durante la semana en la que sufro PMS.

Estuve leyendo acerca de este tema, porque me preocupa que con el paso de los años en lugar de ser más leve y mejorar mi tolerancia al cambio hormonal, todo se intensificó y empeoró. Este síndrome existe, está científicamente probado y se reconocen sus síntomas claramente. Hay más de 200, pero los más comunes son los emocionales, que interfieren significativamente y con severidad en varios aspectos de la vida. Y si no me creen, pregúntenle a Wikipedia.

No lo puedo manejar. Me convierto en un desastre de mujer. Yo, la fuerte, la resiliente, la inteligente, la superwoman.. ahí estoy, como una criatura patética llorando a moco tendido en medio de la calle, sin decir dos oraciones coherentes y queriendo desaparecer del planeta. La verdad es que no me vendría mal que la Inquisición pase por casa y me queme en una hoguera. Sufriría menos.

Porque lo peor es todo el drama que se genera alrededor de este momento clave de mi ciclo femenino: no puedo parar, no puedo medirlo ni mucho menos tomarlo con calma.

Sentimiento de profunda tristeza, tensión, ansiedad, sensibilidad al rechazo o las críticas, ataques de pánico, cambios de humor, llanto, irritabilidad y enojo, conflictos interpersonales agravados en donde no se mide el impacto que se causa en el otro, apatía y desinterés por cuestiones cotidianas, dificultad para concentrarme, fatiga, atracones de comida, insomnio, sentir que todo está fuera de control, necesidad creciente de cercanía emocional....

Esa soy yo. Y así me está yendo... Estoy espantando al 99,9% de mis seres queridos. Y lo peor, es que acabo de leer que es una condición genética. Doblemente genial. O sea, que tengo un alelo defectuoso que me convierte en una loca sacada de quicio durante los 10 días anteriores a mi período y me hace cometer los peores errores y las más crudas reacciones con la gente a la que amo. Esto si que es interesante.

Puedo luchar contra las minas, puedo luchar contra los locos, pero ¿cómo lucho contra la genética?

Todavía me quedan 9 días para alcanzar mi objetivo.

Yo puedo.

«Eppur si muove» - Pronunciada por Galileo Galilei ante el Santo Oficio

viernes, 8 de julio de 2011

Cómo aprender a sobrevivir en un campo minado en 10 días

Ayer fue un día bastante particular. Bah, como todos estos últimos días. Julio se vino con todo. Hoy es 8 y me siento como si fuera 23 de diciembre y estuviera caminando por un shopping en la víspera de Navidad con mucha gente desesperada por las rebajas del 80% y muchos niños corriendo alrededor. Agobiada.

Claro que todo podría ser aún peor, entonces tengo que agradecer que todavía sigo viva. O medio viva, pero bueno, respiro y eso es lo importante. No las veces que estuve al borde del colapso nervioso, ni tampoco los pseudo ataques de pánico, ni las lágrimas derramadas, ni mucho menos los analgésicos que me tomé. Eso es lo de menos. Lo que cuenta es que sigo de pie (aunque me duelen los hombros, la espalda, los brazos, las piernas, los tobillos, las rodillas, en fin... todos los huesos y articulaciones).

Mi mente no está mucho mejor que mi cuerpo. No sé describir los dolores que siento, porque son más del campo del intelecto, algunos casi espirituales, pero también están presentes. Ideas locas, pensamientos retorcidos y memorias sin sentido fueron llenando cada espacio, cada conector, cada fibra de mi delicada red neuronal. Destilé veneno toda la semana, después me calmé levemente, después volví a la furia desmediday... todo para quedar ahora como si hubiera aspirado mucho humo de pastizales quemados o cenizas volcánicas. Me cuesta pensar.

Entonces tomé una decisión, o mejor dicho, me planteé a mi misma un desafío: 10 días para aprender a sobrevivir en este campo minado, que es mi vida y todo lo que la rodea. ¿Por qué 10 días? Porque ya no puedo seguir perdiendo tiempo. Tengo 30 años, no 20. Basta de melodramas, basta de complicaciones sin sentido. Stop. A partir de ahora, soluciones y más soluciones.

Hoy es el día 1. Voy a empezar con las siguientes máximas:

- No pensarás en nada que te produzca malestar y evitarás sufrir por situciones sin sentido
- No llorarás nunca más por nadie
- Estudiarás y leerás para ponerte al día con la facultad
- Evitarás mantener conversaciones innecesarias y sin dirección con personas a quienes les resulta difícil entender que la letra a es la primera del abecedario y la z la última

Parezco más el horóscopo de Lily Sullos que una persona decidida a seguir los 7 pasos hacia el éxito. O Moisés tallando los mandamientos en una piedra.

Igual, esto de los gurúes de la auto ayuda no me va, no les creo ni medio. Y ni digo nada de la cuestión teológica porque me voy a meter en problemas, así que eso me lo reservo...

Voy a seguir mi propia religión.

Mañana voy a estar 90% recuperada.

Cheers!

jueves, 7 de julio de 2011

Toda mi vida en una caja

No hace frío. Al menos no en la calle. Quizás hay un poco de viento en mi corazón. No es una brisa ni es un huracán. Pero se mantiene firme e insistente.

Hoy a la mañana tomé una banqueta y trepé en busca de esa caja que guardé en la parte superior del placard hace tiempo. Ahí donde van las cosas que no quiero tirar, pero que tampoco quiero tener a mano. Ahí donde se mezclan los viejos apuntes de la facultad, con algunos juguetes de cuando era niña y el arbolito de navidad.

Abrí la caja. Tenía olor a humedad. Igual que mis recuerdos.

Muchas veces me pregunté por qué me cuesta tanto recordar. Hay años de mi vida que no recuerdo, o tengo memorias mezcladas, atemporales. Quizás elegí mantener esta distancia con mi pasado. Y borrar de mi mente algunos momentos. Pero siguen allí, lo se.

En mi caja conservo pequeños objetos que significan grandes emociones. Que personifican a quienes amé y amo mas. Son mi tesoro escondido.

No tengo una familia pudiente. No somos ricos ni nunca lo fuimos. No me han dejado tierras, ni herencias monetarias, ni tampoco joyas. En mi casa no hay alcancías con monedas ni billetes ahorrados ni tampoco valiosos bienes para vender. Pero sí hay mucho amor. Y cada uno de quienes se han ido, marcaron mi vida de alguna manera. Y los que todavía están, también lo hacen. Me enseñaron a mirar la vida de distintas maneras, me mostraron ejemplos y contraejemplos, me escribieron frases en el corazón que no me olvido. Me brindaron las herramientas para ser quien soy, con mis defectos y mis habilidades, mis debilidades y fortalezas, mis locuras y mis aciertos.

En mi caja está la pequeñisima muñeca a la que le falta una pierna y casi no tiene pelo, "La Chiquitita", mi preferida en las tardes con mi bisabuela, mientras ella tejía la ropa para mis Barbies con su aguja de crochet y yo le charlaba sobre mis vida de 7 años; la regla de 10 cm que me regaló mi papá, con unos perritos que van en un Kayac y son tridimensionales, reman cuando la muevo; un sacapuntas de Mickey que me regaló mi abuelo, vino en una caja con otros sacapuntas y otros útiles escolares; un prendedor del mundial ´78 de mi tio Daniel, que guardaba en su cajón y también la cruz plateada que lo acompañaba en su vestimenta; un espejo de plata con mango que me regaló mi abuela cuando tenía unos 14 años; los dibujos de mi tía Sandra y los mini lápices negros que me regalaron con Daniel, las cartas de mi mamá Alejandra...

Mi vida está en esa caja y si ocurriera un evento catastrófico y solo pudiera llevarme algo conmigo, esa sería mi elección.

Porque podría empezar en cualquier lugar nuevamente sabiendo que han existido y existen personas tan maravillosas a mi alrededor.

Porque aunque a veces me sienta sola, no lo estoy.

Convivo

Convivo con una parte de mi,
que no se parece a quien soy yo,
que no me consulta cuando aparecer,
que solo piensa lo peor...

Convivo hace años con alguien en mi,
que prohíbe la entrada a quien quiera acercarse,
que levanta un muro de hierro impenetrable,
entre mi pensar y mi sentir

Convivo así entre triste y feliz,
con una mitad que insiste en salir...
que hiere y lastima, que es cruel y vil
que me mata en silencio, que me deja morir

Convivo e intento controlar su instinto,
me gana la ira, no quiero sufrir...
construyo mi celda y me quedo a la espera
de errar nuevamente, de caer, de partir...

Convivo en esta dualidad,
con una juego el papel protagónico,
con otra soy solo un observador mas...

Convivo por ahora, no se cuanto tiempo
no se si mañana podré despertar
no se quien me llama, a quien oigo, a quien hiero...
no se si me pierdo o me encuentro al final...

Tocar fondo

Hacía rato que no tocaba fondo. Hoy me siento como me sentía cuando tenía 15 años y estaba pasando por uno de los peores momentos de mi vida. Igual, es la misma sensación.

La misma discusión en casa con mi mamá por los mismos motivos. Otra vez la cara desfigurada de llorar, el estómago revuelto y sin poder dormir. Hecha una bola en la silla, tapada con una frazada, sin poder siquiera pensar.

Me busco las complicaciones sola, por desesperada, por insegura, por inquieta.

Hoy no soy para nada fuerte, me acabo de desarmar en mil pedazos. Como cuando una copa de vidrio se cae al piso y estalla. Así, de la misma forma me caí yo. Y estoy hecha trizas en un rincón de mi casa, tratando de reencontrarme con mi mente.

Si pudiera agarraría mis cosas y me iría bien lejos. Bien bien lejos. Donde nadie me conozca, donde pueda no ser yo y ser alguien más y empezar de cero.

Ya no soy una niña, soy grande. Soy una mujer. Pero a veces soy tan vulnerable. Y me dejo llevar por la ira. Muy fácilmente. ¿Por qué? Sí, se porque. Porque sigo aplicando exactamente las mismas modalidades de defensa, los mismos mecanismos que me mantuvieron viva hasta el día de hoy como un reflejo del pasado en mis otros del presente. Esto es difícil de explicar a quienes me rodean, porque las personas son personas y tienen sus susceptibilidades y no tienen por qué pensar demasiado en si yo estoy traumada por algo o no,sólo ven que los lastimo. Y que me lastimo. Y que no paro de ejecutar las mismas acciones una y otra vez.

No soy una víctima. No quiero que me tengan lástima. Soy una persona a la que le han pasado cosas, sí, y que encuentra muy difícil visualizar el estado de equilibrio permanente para su vida. Por momentos soy muy fuerte y decidida, soy capaz de hacer cosas maravillosas. Pero también soy esto que veo ahora: una sombra, una mancha oscura con los ojos rojos e inflamados de llorar, alguien que no entiende nada de emociones, alguien que se confunde, que tiene terror, que siente dolor.

Siempre pude salir adelante. Me costó mucho, me costó menos otras veces, pero salí. Y soy lo que soy gracias a mi misma y a mi fuerza de voluntad y decisión. No soy una heroína, soy una persona más en este mundo difícil.  Busco caminos, me abro paso, me caigo y vuelvo a levantarme. Como todos.

No es sencillo manejar todo al mismo tiempo. Y aunque trate de ubicar la energía del lado que me favorezca, a veces no puedo y todo sale al revés.

Siento que me quedo sin aire, que no doy más, que quiero quitarme de encima este cuerpo y esta mente y entregarme a la paz. Esa paz que tanto busco en formas tan diversas, que tanto anhelo y no consigo, que tanto daño me causa, que tanta ira me hace acumular.

Hoy soy apenas un 10% de mí. Veo todo muy oscuro, no hay esperanza, no hay nada. Y aunque se que mañana siempre sale el sol, no puedo esperar. No quiero dormir, no quiero soñar con nada, no quiero que pasen las horas. Solo puedo estar acá, estancada y quieta. No quiero moverme.

¿Qué hago? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cuándo llega el principio para mi?

Yo soy quien tiene las respuestas. Yo soy quien tiene que seguir buscando la forma de alcanzar mi plenitud. No sé cuanto tiempo me llevará, no sé si lo conseguiré. No sé en qué estado llegaré.

Hoy aprendí una lección: no se puede decir lo que a uno se le ocurra decir sin pensar, no se puede explicar lo inexplicable y pretender ser entendido siempre. Hay que aguantarse el dolor, hay que saber frenar, callar y meditar.

A partir de hoy hago un pacto de sangre conmigo misma.

A partir de hoy, nada es igual.

miércoles, 6 de julio de 2011

Exploto

No de felicidad. No de tristeza. No de ira contenida.

De hormonas enloquecidas.

Atrapadas en este cuerpo inflado cual globo aerostático, que ni flota ni rebota, pero me pesa mucho. Es como si me hubiese tragado muchas burbujas de aire y ahora estuvieran haciendo una Creamfields en mi interior. Estoy molesta.

Mi malestar llegó a tal punto que ni mi súper martes de monstruos me consoló. Los martes son mis días favoritos de la semana: Ghost Hunters International, TAPs, Destination Truth y Fact or Faked. Sobredosis de paranormalidad. Pero nada. No me asusté, no me asombré, no me indigné. Nada. Es más, hasta me pasó lo inesperado: comencé a dudar de la veracidad de los investigadores. De alguna forma yo sabía que algo en estos shows no era del todo límpido, pero me hacía la inocente. Como cuando pasan esas cosas en la vida que no queremos que pasen, entonces nos tapamos los ojos con las manos, queriendo desaparecer de esa escena, pero todo sigue ahí, igual e inalterable. The truth is out there, diría mi amigo Mulder. Acá la verdad también está por ahí, pero como no tengo un GPS a mano, no la encuentro. Igual, la tecnología siempre colabora, y así como los medidores de ondas electromagnéticas para las sesiones de EVP de los cazadores de fantasmas tienen luces verdes que se prenden o se vuelven locas cuando hay una presencia cerca (?), YouTube ilumina los caminos de la curiosidad.

No siempre la curiosidad es buena. A veces, decepciona. Pero claro está que quien tiene ganas de curiosear, tiene que tener también valor para enfrentar lo que venga. Y ya todos sabemos lo que le pasó al gato curioso, así que nadie podrá decir que no estaba advertido. Ahora el problema surge en la dupla curiosidad-confianza. Y no apunto al trillado análisis del "curioso desconfiado", sino a que cuando husmeamos buscando respuestas a nuestra inquisidora mente, ¿cuáles son nuestras fuentes de información? ¿podemos confiar en ellas con tal de saciar nuestra intriga? ¿o las manipulamos para convencernos de que algo es como nos imaginábamos que era (o no)? Si, por supuesto que hay fuentes confiables. Como YouTube. Por eso ahora estoy en problemas. Porque parece que hay pruebas de sobra que demuestran que estos programas son pre-meditados y mentirosamente armados.

También hay que tener en cuenta que como estoy en esta revolución hormonal, este problema que acabo de generarme en mi relación con el canal SyFy puede no ser tan grave, y la semana que viene lo desecho. Pero como estoy sensible, irascible, paranoica, obsesiva, peleadora, iracunda, cizañera, carroñera, asesina, psicótica, compulsiva, inconformista, insaciable, intolerante, impaciente, ansiosa, agitada, aburrida, distraída, perezosa, demandante y verborrágica, digamos que en estos días no soy una gran compañía. Ni un oráculo de reflexiones.

Aparte, sigo sintiendo que exploto.

Si mañana leen por ahí que amanecí como una mancha de salsa de tomate sobre el sillón de mi casa, ya saben lo que me pasó. No sean curiosos y exploren de más: simplemente me detoné.

Aunque hoy siendo miércoles estoy tan mala que no sé si quedaré como mancha roja o negra.

No tengo sangre, se me está convirtiendo en tinta china.

martes, 5 de julio de 2011

Hermanos y Hermanas, un mensaje de paz

No me creyeron ni un poquito el título ¿no? Ja! No es para menos.... La belicosidad que me caracteriza estos días da miedo. A mi también me doy miedo a veces. Es por eso que decidí pacificar este post.

Aunque la ira siga dentro de mí... Quizás un tanto más contenida. Pero latente. Y atenta.

Anoche miré el final de la primera temporada de Game of Thrones. Es difícil hacer un análisis de toda una temporada. Como cuando los críticos, pseudo-críticos, fanáticos y puro-criticones-opositores se tomaron más de 10 días para discutir acerca del final de Lost. No voy a entrar en ese juego, solo voy a resumir mi opinión en una frase: una serie para no dejar de ver. Muchas emociones encontradas, roles que se entrecruzan, mensajes sobre la lealtad, el honor. Personajes que se ganan el más profundo odio de los espectadores, otros que provocan lástima, otros repulsión,otros admiración.

Como la vida misma, bah. Claro que Game of Thrones es pura ficción y a lo que yo me enfrento todos los días es a la realidad más cruda y bizarra.

Vista con los ojos de Murakami, podría ser El Fin del Mundo. Estoy alejada, en una tierra rodeada por murallas, con un guardián celoso en la puerta, que no deja que nadie salga. Nunca. Y me han despojado de mi sombra. Que sigue viva por ahí, pero alejada de mi cuerpo. No sé por cuanto tiempo sobrevivirá al estar alejada de los latidos de mi corazón...

También podría ser el Despiadado País de Las Maravillas. Vivo en una ciudad que se asienta sobre una red subterránea de túneles donde viven personajes siniestros, malvados y oscuros, que sólo quieren atentar contra aquellos que pensamos más. Y quitarnos nuestras fórmulas de abordaje de situaciones. Y confundirnos. Y nublarnos.

Hoy se me ocurrió que quizás estemos todos muertos, y no nos damos cuenta. Y esto que tenemos a nuestro alrededor, que percibimos como el "mundo" no es sino una instancia de purga infinita. Donde ciertamente disfrutamos de momentos de felicidad, de plenitud y de avance, pero también existe el sufrimiento, el dolor y el abandono. La traición, el engaño, la mentira. Y cada uno sigue intentando trepar fuera de este Inframundo, pero el camino es tan empinado y lleno de lodo, que cada tres pasos hacia adelante, obligadamente somos empujados a dar dos hacia atrás. Y si negociamos con Hades una oportunidad de salir, seguro somos tentados a mirar hacia atrás, con lo que nos condenamos eternamente a ser sujetos-objetos, observadores no participantes de este "espectáculo mundano".

Una visión un tanto particular, por supuesto. Como yo. Muy particular.

Igual voy a mantenerme firme a mi idea original; ser pacífica y evitar soltar disimuladamente otra granada de mano.

No puedo creer como yo estoy ahora sentada frente a mi netbook, cerca del calor de la estufa, con wi-fi, tele digital, smartphone, un vaso de Pepsi y libros; y otras personas estén tan desprovistas de todo. Que vivan en pequeños pueblos, aislados por poseer enfermedades, o porque son olvidados por los demás, o porque son tribus en extinción. ¿Quiénes piensan en esas personas? ¿Quiénes las ayudan?

Es bastante sencillo levantar un teléfono y preguntar a algún amigo o conocido si está bien o si necesita algo e intentar ayudar. Bueno, me retracto. Para muchos esto no es tan sencillo, y cuanto más desentendidos, ajenos, fríos y distantes se encuentran, más felices son en su egoísmo. Pero generalmente, y de acuerdo a la evolución biológica de los mamíferos, que adquirieron la habilidad adaptativa de poseer sangre caliente, es una acto que no requiere de mayor esfuerzo. Algunos ese esfuerzo lo hacen por obligación, otros por convicción, otros por solidaridad y algunos porque no les queda otra. Y los que pertenecen al reino de los reptiles, no lo hacen.

Pero, ¿quienes se ocupan de aquellas personas, de aquellos seres humanos que ahora, en este preciso instante mientras yo escribo, ustedes leen, miramos la tele, escuchamos canciones en el Ipod, están en alguna situación de desamparo, de necesidad material, alimenticia, afectiva? ¿Alguna vez pensaron que existe una comunidad en Nepal que alberga leprosos que son discriminados por sus propias familias y se reunieron para vivir juntos como pueden? ¿Saben que la lepra es una enfermedad que luego de haber pasado por el período de curaciones, se inocula y no contagia?

Cuantas cosas que damos por sentado, que asumimos como patrón de conocimiento, en realidad no lo son. Cuantas creencias que nos han inculcado pasan por nuestra mente sin mayor razonamiento, sin hacerlas pasar por pruebas científicas, sin darles el espacio necesario para la reflexión.

¿Por qué nos cuesta tanto mirar a nuestro alrededor, por qué nos encerramos en nuestros propios cultos que nos prometen salvarnos y nos amparan bajo falsas máscaras de "perfección"? Exceso de trabajo, de actividades políticas, de reuniones sociales, de salidas nocturnas, de fanatismo religioso, de sobreexigencia, de sobrealimentación, de consumo de analgésicos, de psicofármacos, de ausencias, de obstinación. Falsas capas que cubren nuestra necesidad de ser nosotros mismos, que no nos dejan exponernos a experiencias alternativas, que nos confunden y nos limitan. Falsos consuelos, falsa conformidad.

Mi mensaje de semi-paz no es claro, lo sé. Porque la paz tampoco lo es. La paz para algunos significa la muerte de otros. La indiferencia y el olvido. La paz para otros encarna la lucha por mantenerse fieles al corazón siempre.

Como dice el Dalai Lama:

El mantenimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo.


Por eso me sigo a mi misma. Por eso confío en mi intuición. Por eso sigo adelante.

sábado, 2 de julio de 2011

Desconectada

Del mundo. Del cosmos. De todo.

Hoy (o mejor dicho ayer, porque hoy ya es sábado) fue un día espantoso. Me siento completamente aislada. Sola. Entre triste y ansiosa. Desamparada. Nerviosa. Intranquila.

Lloré un rato. Bastante largo. Sola, no quiero cargar a nadie de mi pesar ni tampoco dar lástima. Odio a las víctimas y a las psicópatas manipuladoras de emociones. Infelices que no saben manejarse en la vida con adultez y seriedad. Básicas, aburridas, insulsas, poco interesantes. Conformistas. Quienes usan escudos para sostener lo insostenible, quienes rompen la mente de aquellos a quienes se suponen aman. Patético. Me revuelve el estómago, tengo náuseas.

Estoy harta. Quisiera desaparecer en este instante y no materializarme más. No tengo más ganas de hacerme la inocente cuando desearía arrancarle la yugular a varios. Y varias. Tanta complicación, tanto enredo, tanta vuelta me fastidia, el no poder disfrutar de mis momentos, de aquellas cosas que elijo y me hacen feliz; me trae dolor de cabeza, me late el ojo de los nervios. Quiero disfrutar de mis acciones libremente.

Estoy cansada de las psicopateadas, de que me lastimen, de sentirme frágil, de querer pelearme hasta con el aire que respiro. Quiero quedarme con quien quiera quedarme, porque me siento bien, porque me entiende y me protege de todo este cosmos caótico que me rodea. Menos mal que en esos ratos soy bastante feliz.

La conjunción de ondas negativas, la complicación de las situaciones, la falta de valor para elegir lo que hace bien, los secretos que me entero, las caras de "no se", los cuentos que me inventan para no enfrentar la verdad, las risas burlonas... Creo que estoy enloqueciendo... Tanta información a mi alrededor me está desmoronando, ya no se si la invento yo o si de verdad existe.

Ha sido un muy mal día.

Ojalá me despierte en otro lugar.