domingo, 28 de agosto de 2011

Enroscada

Así soy, enroscada. Eso quiere decir que le doy demasiada vuelta a todo. Que me engancho a pensar en  cuestiones que obviamente después de un rato pasan a tener muy poco sentido y que me genero sentimientos en respuesta: odio, asco, compasión, etc.

Los enrosques vienen acompañados, o mejor dicho, nacen, con aquellas personas o situaciones que no tolero. O que me molestan. O que me intoxican el aire que intento respirar.

Vamos con algunos ejemplos:

- Los inadaptados sociales que tienen la música a todo volumen y nos obligan a todos a escuchar lo que ellos quieren cuando ellos quieren. Me vibran los vidrios de casa al ritmo de selecciones musicales espantosas y de pésimo gusto. Mi enrosque llega a tal punto que soy capaz de ir y tocarles el timbre, hacerles pasar el peor rato de su vida y luego volver a mi departamento. O llamar al 911. O al administrador.

- Los otros inadaptados sociales que se la pasan haciendo ruidos a horarios inapropiados. Domingo, 4 pm. Cuando uno intenta hacerse una siestita, deciden taladrar, martillar, correr muebles, o, en el peor de los casos, hacerse una escena hot auditiva. Más contaminación mental, más enrosque, más ganas de hacer justicia por mano propia.

- Los que estudiaron carreras universitarias sin sentido práctico alguno y se creen que tienen un doctorado en Oxford en Física Cuántica. Puedo prescindir tranquilamente de esas "profesiones" fantasmas, Google todo lo sabe; y para lo que saben esos "expertos", me quedo con el buscador. No voy a mencionar con detalles a lo que me refiero, pero es un hecho: no solo estudiaron contenidos inútiles, sino que está plagado, PLAGADO de "profesionales" como ustedes. Mi enrosque hace que los desprecie, porque quieren hacernos creer a todos aquellos que tenemos una pizca más de gracia que ustedes, que somos unos fracasados. Jaja, si todo fuera una carrera universitaria "plástica", ¡que fácil sería la vida!.

- Los que se piensan que se las saben todas y les falta comer más galletitas y tomar más leche que a un niño de 3 años. A ver si nos entendemos: mi enrosque es furioso pero ustedes son patéticos. Con sus chismecitos y sus actitudes de adolescentes en colegio secundario me tienen harta. Muy harta. ¿Realmente se piensan que yo no me doy cuenta, que soy tan inocente, que soy tan buena? Con sus caritas de "soy super buena onda" y sus cuchillos afilados listos para asesinarme por la espalda, los conozco más que Mary Shelley a Frankestein.

Bueno, esos fueron solamente algunos ejemplos para que conozcan mejor mi enrosque.

Y para que aquellos que se ajustan a mis descripciones anteriores y colaboran con mis furias poco contenidas y mis enredados pensamientos, sepan que los conozco y ni siquiera se atrevan a respirar cerca mío.

Soy enroscada y genialmente inteligente.

Linda combinación, ¿no?

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