martes, 23 de agosto de 2011

Fanática de todo (bueno, casi todo...)

Es increíble cómo me fanatizo rápido con todo. Bah, con todo no, pero hay cosas que me entusiasman y una vez que comienzo a tomarles gustito, ya no puedo detenerme.

Prueba viviente: mi blog. Comencé escribiendo sólo para comentar mis libros favoritos, y acá estoy, contando mi vida día a día y con cientos de seguidores que me quieren, me escriben y comparten sus experiencias conmigo. Y como descubrí que escribir es una pasión y una terapia, ya tengo tres capítulos redactados de mi libro, aquel que prometí esbozar hace tiempo y fui postergando hasta este fin de semana. Wow, me asombro de mi misma. Un "postergado" menos. Una batalla ganada.

Me asombro también de cómo hay días en los cuales estoy más hundida que el Titanic y cómo hay otros en los cuales son Tinkerbell, pero morocha. Brillo y brillo sin parar, soy creadora de obras de arte propias, y en mi estilo tan peculiar. A esta altura pienso que esto de los cambios drásticos de humor-estado anímico tiene que ver con mi búsqueda permanente de la estabilidad emocional.

¿Qué es "la" estabilidad emocional? Para mí es justamente eso: no vivir en una montaña rusa, sino más bien en  un autito chocador. Prefiero darme unos cuantos golpes de frente, de costado o de atrás, pero no seguir subiendo y bajando en picada, porque aparte, le hace mal a mi estómago.

Claro que no sé si en algún momento esa ansiada estabilidad llegará a mi vida. Ni siquiera sé si llega a la vida de alguien alguna vez. Es que nada es perenne, todo se termina. Y todo cambia, todo se transforma. Ya no hay palabras ni acciones definitivas, lo que hoy amamos, mañana lo odiamos y lo que nos provocaba placer, ahora sólo nos genera repulsión. Rompemos tan rápido aquellos cristales que pagamos tan caros, en una fracción de segundo la escultura de diamantes se rompe y nosotros bailamos sobre ella, con los pies ensangrentados y el corazón saliéndonos del pecho, desencajados, enajenados... pero felices, sintiéndonos eufóricos, llorando luego... lágrimas derramadas por sensaciones que ya no existen, brazos fríos sin receptores, ojos perdidos, sueños rotos... Nuevos amaneceres con rostros renovados, sabores atractivos, nuevos planes, nueva vida... Todo lo que conocemos hoy, puede cambiar.

Entonces no sé bien qué es la estabilidad. Pero estable o no, soy una fanática apasionada de aquello que voy descubriendo me sienta bien y me da satisfacción.

Otro ejemplo: mis uñas. Todos los fines de semana mi madre se encarga de esculpirme un nuevo diseño, y cada vez me animo a algo más y más extravagante. Como yo. Va con mi personalidad. Brillos, diseños con  esmalte, con polvos, con acrilicos, con apliques... Me hacen sentir aún más única.

Y sí, la gente me mira en el colectivo. Mira mis uñas, me mira a mí. Mira mis uñas de nuevo, me vuelven a mirar. No me miren más señores, esto es así: tengo uñas super largas esculpidas, adornadas y brillantes. Llevo el cabello semi corto, planchado o con bucles, con mechas blancas, que no son canas, son mechas. Los ojos delineados arriba y abajo con negro bien dark, estilo egipcio, párpados dorados-cobrizos y mucha máscara de pestañas. Labios color durazno con glitter natural. Iluminador facial, iluminador de ojos. Aros argollas plateados. Anillo enorme negro en una mano, anillo de ojo de Horus en la otra. Calzas negras con medias hindi, botitas con reborde escocés, remerón gris, top debajo negro. Cardigan, bufanda, montgomery y boina. Y guantes cortados. Cartera negra o mochila. Ipod shuffle violeta. Windows phone en la mano.

Hola, si qué tal, soy yo.

Fanática de la moda, de la música, de las uñas, de escribir, de Egipto, de la historia, de Internet, del maquillaje, de Jared Leto, de los tatuajes, del canal SyFy, de los documentales del History Channel, de mi Mini HP pink, de dormir, de New York, de bailar música electrónica, de Lady Gaga, de tomar Nesquik con Zucaritas, de Jurasic Park, del poker, de la Pepsi Light, de viajar, de Game of Thrones....

Y principalmente, fanática de mí.




1 comentario:

Yesenia Isabelle dijo...

Todos carecemos de estabilidad. Pocos disfrutamos y aprendemos de ella y otros muchos fingen tenerlas. Por mi parte, al igual que tu soy fanatica de casi todo. Hace un año comenze con mi blog (era como un especie de ejercicio para conocer el mundo de la internet y ver hasta donde era capaz de llegar para escribir mi libro). A diferencia de ti, solo tengo un capitulo, terminado luego de escribir, arreglar, borrar otros tantos. Algun día terminare. Entonces ese día tendras tu copia. ;)

Exito!!!

Siempre te leeo porque eres ORIGINAL y lo más divertido es que no buscas ser diferente, ERES diferente.
Un abrazo desde Puerto Rico
Yesenia
http://dictadurasdeunpensamientolibre.blogspot.com