viernes, 4 de noviembre de 2011

El tiempo. Y un tentador runaway.


Es algo que no entiendo. A veces digo: "puf, ¿cuánto falta para que termine esto?" o "todavía queda un montón de tiempo". Otras veces es todo lo contrario, entonces digo: "nooo, ya te vas?" o "tan rápido se pasó la hora?". Y en esos dichos obviamente estamos hablando del mismo módulo de tiempo, o sea, de la misma cantidad de horas.


Entonces tengo que concluir en que el tiempo es relativo y subjetivo. Y depende directamente del entorno en el cual se desarrolla esa sensación de "tiempo a favor" vs. "tiempo en contra". Y, mirándolo en perspectica, o mejor dicho, sobre el eje X, no se bien a que ritmo avanza ni hacia adonde va. O si va a algun lado.

Creo que va hacia el futuro. Porque, lo mundialmente acordado es que existe el pasado, que vendría a ser como el cementerio del tiempo que ya fue; el presente, esta especie de limbo que es del unico del cual tenemos control activo; y el futuro, que es el resto del hilo del carretel. Lo que queda.

Igual, existen huecos en esta teoría que no puedo llenar, que no entiendo ni acepto ni nada. Sueno a necia; es posible.

El destiempo existe y revienta la temporalidad de una forma escandalosa. Puede ser que en ese punto el tiempo y el destiempp tengan mas que ver con los deseos y anhelos, entonces ahi es mas complicado el análisis porque deberíamos irnos por el lado de la frustración de lo que no fue, la percepción de los acontecimientos y el cómo hacer para evitar sentir un rio de emociones por dentro que se deben reprimir.

Pero el destiempo no esta solo en este jaque mate a la convencionalidad del significado de la palabra "tiempo". La reina "causalidad" y el alfil "destino" atacan inteligentemente. Se arma la jugada y las torres se corren, los peones se sacrifican y los caballos saltan enloquecidamente para reforzar la estrategia invasiva. 

Y aunque por momentos parezca que la guerra está perdida, son sólo batallas. Y si la opción del runaway, del escape, es tentadora, no está bueno morir sin haberlo intentado. No es honorable dejar de luchar por los ideales, por los sueños, por las creencias. 

Porque el día que eso suceda ya estaré muerta aún antes de que me hayan atravesado mil flechas el pecho. 

El tiempo me acompaña. Por momentos es mi aliado, en otros es mi enemigo. 

Igual, corro con ventaja. 

Porque soy persistente y luchadora. Porque soy una guerrera. 

Y si no es hoy, será mañana. O pasado mañana. 

Pero la victoria, llegará.

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