lunes, 19 de diciembre de 2011

En recuperación: Día 4

No, no se perdieron los 3 días anteriores. Es que recién hoy estoy un poco más tranquila como para retomar mi blog.

Como todos ustedes ya saben, el 2011 comenzó reventado. Estuve releyendo mis posts de enero, y ya el mismísimo 7 de ese mes estaba amenazando al muy maldito, porque ya había mostrado la hilacha. Obviamente, la sucesión de meses fue un continuo vaivén de emociones, desapegos, desencuentros, rupturas y escándalos, al mejor estilo Hollywood.

Ahora estamos en diciembre, el mes de tratar de balancear lo acontecido, del reencuentro, de los lindos deseos de Navidad y Fin de Año, y zas!, a Jimena la meten en un quirófano, le rebanan la panza y le sacan un OIIM (Objeto Interno Identificado como Mioma) - dejándola acá, a una semana del Jingle Bells y de que Papá Noel entre por la ventana, tirada en la cama, con la mesita de luz llena de Pervinox, gasas y analgésicos.

Genial.

Ahora bien, ¿cómo sucedió que el jueves yo me hice ver por una puntadita y a la medianoche estaba despertándome de la anestesia y con un hermoso hilo por debajo de mi ombligo, con dos nuditos super fashion en cada uno de sus extremos? Ni idea. Pero así fue, y hoy es el cuarto día de mi recuperación. Y ya no me tienen que atar a la cama para que me quede quieta. No, mentira. No llegaron a atarme, pero casi. Digamos que me resigné al reposo obligado.

Igual, hay cosas que me preocupan. Por ejemplo, ¿que tal si no era un mioma y era un fruto del amor entre yo y alguno de esos seres que vinieron a visitarme mientras dormia? Porque no se olviden que hubo momentos de este año en los cuales les conté que mi temporalidad cambió, por lo tanto lo atribuí a una abducción intergaláctica (?). Otra: ¿ustedes sabían que el 90% de nuestros movimientos involucran el músculo abdominal? Bueno, yo no, y eso no puede ser. Ahora que lo tengo a la mitad, me doy cuenta de la importancia de ese leal músculo y no paro de pensar en por qué no me di cuenta antes de que le daba tanto uso en mi día a día. Hay más: si me levanto de la cama por algún motivo, y de paso agarro algo que creo que voy a precisar, no pasa ni un minuto desde que ya estoy de vuelta tapada, que me doy cuenta que hay otra cosa que necesito y no traje. Y eso no es nada, porque podría olvidarme y resignarme a que no está a mano, pero no. Me obsesiono pensando en ese objeto inalcanzable en mi movilidad reducida y termino haciendo malabares, poses tántricas y dispositivos ingeniosos para alcanzarlo. Terrible. Último: el año pasado para esta fecha estaba recién llegadita de NYC, renovada y glamorosa. ¿es que acaso este año del conejo, continuará sin darle paz a mi mente, ni siquiera en este último mes; obstruyendo el recuerdo de mi caminata por el Central Park mediante repetidos mordiscos de un Gremlin comiendo el interior de mi útero? Despiadado.

En fin, creo que podría seguir mencionando cosas que me preocupan, pero por ahora las voy a dejar de lado porque hay un documental buenisimo en el Discovery sobre las técnicas de caza de los dinosaurios y creo que puede ser de utilidad para estos momentos de mi vida (?)

Mañana es el día 5. Y pasado el día 6, y lo veo al cirujano. Así que ahí me enteraré cuántos palitos me quedan por tachar antes de volver a mi dinámica, divertida y novedosa vida cotidiana, que ansío recuperar (?!). Hmm.

Hasta luego!

Yo, abdomen cortado. Alias "La reina de los nudos de hilo quirúrgico".

Ley de Gumperson: La probabilidad de que se produzca un determinado hecho, es inversamente proporcional al deseo que tenemos de que suceda.


1 comentario:

Ѱe§enia Фsabelle ²º¹¹ dijo...

Deseo que tengas una pronta y saludable recuperación!!!!