lunes, 9 de enero de 2012

Evidentemente, no entiendo nada

Hace un par de días me preguntaba si me había equivocado. Si en realidad no había sido demasiado exigente, ocasionando que todo se deshiciera.

Hoy corroboré que no.

Es increíble cómo alguien que fue tan cercano e importante ahora se comporta como un enemigo empecinado en destruirme. Como si esto se tratase de una guerra, y estuviera allí, atrincherado, pendiente de mis movimientos y eligiendo el momento en el que me ve vulnerable para asesinarme.

Quizás siempre fue un asesino y yo no me dí cuenta.

Creo que hay muchas personas que son asesinas de emociones. Carecen de rasgos de humanidad, y eso me preocupa bastante. No por ellos, sino por mí. Porque estoy expuesta a sus delirios.

Y todo se reduce a la culpa. La gran asesina de libertades.

Estoy tan enojada que ni siquiera encuentro palabras para escribir este post. Y el enojo no es bueno, no me gusta sentirme así.

Seguramente, esta sea la última vez que me provoques este sentimiento de inquietud, llanto y desesperación.

Seguramente, me tome largos días reponerme, reencontrarme conmigo y liberar este odio que siento hacia vos.

Seguramente a partir de hoy, voy a mirar con otros ojos a mi alrededor.

Evidentemente, no entiendo nada...


1 comentario:

Yésica Isabel dijo...

Aquí te dejo unas onzas de esperanza :D

Me pasó algo parecido y después de algunas lunas, escribí esto.


http://yesicaisabel.blogspot.com/2010/12/poesia-bla-bla-bla.html

XoXo