viernes, 20 de enero de 2012

Lo pedis, lo tenes

Si bien cada dia que pasa esta experiencia de desear fuertemente algo y obtenerlo se manifiesta en hechos concretos, no puedo dejar de pensar que es peligroso.
Porque requiere de un extremo cuidado en la eleccion de los deseos.
Un deseo que roce la necesidad de la satisfaccion temporaria puede luego convertirse en un no-deseo, y consecuentemente, los resultados en algo tortuoso.
Alguien alguna vez dijo "cuidado con lo que deseas porque se puede volver realidad". Y si la ambicion muchas veces no tiene limites, la locura tampoco. Y la testarudez, menos.
Si los factores anteriores son dejados de lado y aun asi el deseo de obtener algo se sostiene, entonces vale la pena intentarlo. Pero teniendo en cuenta que la delgada linea de separacion entre lo deseable y lo satisfactorio al ego, puede desaparecer y confundir sentimientos.
Es entonces, una complicacion.
Yo, personalmente, lucho por mis deseos en carne viva y no me detengo hasta conseguir mis objetivos. Y todos los recursos son validos a la hora de lanzar la estrategia.
Aun cuando dude de la legitimidad de mi vision, o me convierta en una excesiva altruista, o el desapego hacia mi bienestar me domine, o me ubique a mi misma en una posicion de desventaja...
Seria muy alentador encontrar a alguien que retribuya con amor al menos un porcentaje de tanta entrega. Hasta me animo a decir que seria justo.
Hasta ahora, no lo he conocido.
Quizas algun dia, llegue.
Envoye avec Windows Mobile d Movistar









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