miércoles, 29 de febrero de 2012

Como en los viejos tiempos

Así es, acá estoy. Despierta desde las 4 a.m. Y bien puntual. Y bien desvelada.

Bueno, no me puedo quejar, hace días que estoy durmiendo bastante bien... Hoy me tocó el insomnio de nuevo.

Igual, es un insomnio bastante peculiar: no duermo pero no tengo ganas de levantarme de la cama. O sea, un insomnio holgazán. De ese que de puro jodido aparece en el medio de la noche y se queda haciéndome compañía unas dos horas, para después dejarme en un estado de destrucción parcial, ojerosa, sin capacidad de generar frases o pensamientos coherentes.

Estas últimas semanas se han sucedido tan intensamente, que mis pensamientos están entre el Nirvana y un poco más allá del último cielo conocido. Soy pura luz. Y la verdad es que el dicho "mantener los pies sobre la Tierra" no se ajusta para nada a mi estado. Lo más fantástico es que no estoy preocupada por ello; ni siquiera me genera temor o incertidumbre. Es un permanente disfrutar. Y aún más, no me estoy cuestionando el por qué ni preparándome para una futura guerra nuclear conmigo misma. No hay auto-boicot.

Aunque sí, debo confesar, estuve pensando bastante en varios temas subyacentes al tema principal, y revisando superficialmente algunas cuestiones del pasado y otras del presente. Pero a modo de análisis de resultados, como para elaborar conclusiones que puedan aplicarse a mi vida diaria. Como si consultase un manual de jurisprudencia, algo así.

Inclusive hoy, en esos minutos anteriores al escrito de este post, estuve husmeando en los perfiles públicos de algunas personas conocidas de mi infancia, adolescencia y adultez. La mayoría ya están casados o en pareja y tienen uno o varios hijos. Tienen fotos de sus viajes, de sus salidas familiares, de sus reuniones con amigos, de casamientos, fiestas de fin de año, despedidas de solteros... En algún momento ni siquiera hubiese intentado mirar tanta polución visual de "normalidad"; o de haberlo hecho, estaría escribiendo un post asesino, criticando la "escandalosa sumisión a la común y vulgar vida que algunos nos quieren hacer creer que hemos de vivir". Ojo, todavía lo pienso, pero la diferencia radica en que ya no me preocupa.

Let it be. Que cada uno elija lo que cree conveniente para su camino y sea feliz a su manera. No me irrita ni me perturba, ni me quita horas preciosas de análisis social.

Digamos que ya me convencí que soy especial, y que elijo serlo cada día, con cada decisión que tomo. Y eso no me hace ni mejor ni peor, ni más buena ni más mala que el resto. Soy, sencillamente, distinta. Y bien valiente.

Así que el 2012 viene perdiendo por goleada conmigo. Si no fuera por esos dos temas que aún no pude resolver, pero que en menos de 6 meses ya pasarán a estar cerrados, podría decirles que estoy en paz absoluta. Y feliz. Casi casi elevada, casi casi iluminada.

Casi casi que me está dando sueño de nuevo...

Voy a intentar dormir mi segundo bloque de sueño. Bye!

sábado, 25 de febrero de 2012

15 días

Solamente faltan 15 días para el primer día de mi nueva vida.

En realidad, mi nueva vida comenzó hace tiempo ya, digamos que será entonces el inicio de la complitud de mi nueva vida.

Es asombroso cómo los caminos se abren, el sol se encarga de guiar nuestros pasos, y todo aquello que alguna vez fue tortuoso, oscuro y aterrador, queda tan sólo como un recuerdo, como una marca de sapiencia en la piel. Las lágrimas derramadas sirvieron de nutrientes para la generación de una hermosa nueva vida, que abre sus flores a la suave brisa del amor y extiende sus hojas abrazando el milagro de haber sobrevivido al crudo invierno, que parecía interminable.

Luego de haber vivido, de haber muerto tantas tardes, de haberme suicidado tantas noches... luego de los lugares perdidos en los que estuve, aquellos que no quería dejar atrás, aquellos a los cuales me aferraba para evitar que el viento huracanado arrastrara mi alma.... luego de entregarme, de darme por vencida, de fabricarme murallas y fuertes armaduras.... reviví.

Y una vez más, es acertada la elección del tatuaje que me acompañará durante toda mi vida. Una vez más tuve la fortaleza de regenerarme, de renacer y darme vida. Aunque esta vez, quízás tuve que ceder, quizás tuve que darme cuenta, que aceptar ... que no es malo dejarse querer. Dejarse ayudar, dejarse amar. Que fue mucho más fácil renacer en el amor cuando las defensas bajaron y me pude dar el lujo de dejarme infectar por el virus del enamoramiento. Que se convirtió en una inmediata pandemia en mi ser.

Siempre pude hacer todo sola. Siempre fui fuerte y resiliente. Y ahora, a mis 31 años, me doy cuenta que eso fue muy valiente. Pero que entregarme a los brazos del amor verdadero, también lo es. Que ya no hace falta remontar mi barca sola, en la peor tormenta, cansándome los brazos y desesperadamente quitando el agua para no hundirme... porque cuento con un compañero de viaje que lo hará conmigo. Que si estoy por llegar a la meta y mis piernas se cansan, y mi mente flaquea.... ya no tengo que empujarme sola a continuar, porque tengo unos brazos fuertes que me cargan y me llevan hacia mi felicidad, que me acompañan sujetando firmemente mi mano.

En 15 días mi vida va a completarse.

Muero de ansiedad....

domingo, 12 de febrero de 2012

Love is all around!

Amor, amor, amor.... Para donde mire, ahi esta.
O soy yo que ya estoy mas que flechada por Cupido y comienzo a ver corazoncitos por todos lados, o efectivamente el verano esta en su plenitud.
Quizas la primavera y el invierno pasado tambien escondian colores rojos y mucha purpurina, pero yo no podia verlos. Por la ceguera temporal, claro esta.
La cuestion es que voy en el 152, camino a un rico pollo al horno que me hizo mi abuela, y veo gente que se abraza, gente que se besa... Ahhh... Y yo, casi de forma milagrosa, sonrio.
Lo que no me hace sonreir en absoluto es el hecho de que mi pequeña pancita salta al ritmo del movimiento ondulatorio del bus. Ok, ok tengo que hacer gimnasia. Ocurre que tengo un poco de miedo que la herida se me abra y corra con los intestinos en la mano. Bah, tampoco para tanto. Es una vil excusa.
Amo a mi pancita tambien.
El amor esta alrededor!
Envoye avec Windows Mobile d Movistar





sábado, 11 de febrero de 2012

12 días por ahí

He vuelto. Después de 12 días especiales.

La no-inspiración me absorbió vorazmente. Estaba inhabilitada de escribir. Como si alguien hubiese arrebatado mi espíritu creativo y ahí hubiese quedado, sola y desamparada en un mundo lleno de letras que se veían como extraños símbolos inentendibles.

Creo que más que haber sido desprovista de mi habilidad de redacción, fui presa de la distracción. De la más hermosa distracción de todos los tiempos: el enamoramiento.

Sí, ya se. Dije una y mil veces que el amor era un absurdo, maldije en mil idiomas y sostuve agresivamente mis despiadados puntos de vista. Sigo haciéndolo, pero he de reconocer que el amor verdadero cambió gran parte de mi vida.

Estoy enamorada y me estoy dando el permiso de disfrutarlo. De probar ser feliz.

Mal no me está yendo.

Creo que cuando se dejan de lado los miedos, cuando uno suelta aquello que parecía que hacía bien pero que en realidad lo único que hacía era enterrarme debajo de capas y capas de arena, cuando uno puede dar ese gran paso liberador; la magia ocurre. El torbellino de energía divina se apodera de nuestros sentidos y el mundo gira a una velocidad deliciosa, re-acomodándose sobre su eje para brindarnos el calor y la luz más intensa y protectora que conozcamos. Las ventanas y las puertas se abren, y dejamos de ser presos de nosotros mismos. Las telarañas se van, el aire puro entra y nos abraza una intensa corriente de bienestar.

Y entonces todo aquello que era gris, se colorea. Los sonidos de antes ya no son iguales, las melodías cambian. Mis ojos ven distinto, mi piel muta.

Todo lo que fui, todo lo que aprendí, todo aquello ha pasado. Esas etapas de preparación concluyeron.

Porque el vacío es forma y la forma es el vacío. Porque mi espíritu conoce la realidad inexistente, tan sólo creada por nuestros sentidos.

Porque ya estoy lista para iluminarme, para abandonar mi ego, para dejar de lado todo aquello que es parte del dolor y entonces pasar al no-tiempo, la no-distancia, la totalidad del amor.

Porque no hay principio ni fin.

Y porque mi mente está libre de obstáculos, no tengo más miedo.