domingo, 1 de julio de 2012

Acerca de los vendedores de humo, de como yo me compro todos los espejitos de colores y de la proteccion del panteon Egipcio

Esa es la historia del 60% de mi vida. Detectar habiles vendedores de humo, enamorarme, comprar todos los disponibles, remanentes y encargar mas, y quedar asi, con el corazon bien partido, sin respuestas ni explicaciones y con las heridas expuestas al sol.
Ocurre que los mercaderes de mentiras son muy difíciles de detectar a simple vista. O a mi me falla el radar, cosa que también puede ser... Pero no, creo que hasta que no compras la primera ilusión, la segunda y la tercera, no terminas de conocer la verdadera esencia fenicia del agresor.
También puede ser que a la tercera una debería decir, ok ok, algo aquí no huele bien, mejor elevo mis defensas, preparo los arqueros y tiro una alerta de "peligro de guerra". Puede ser...
Pero a mi no se me ocurrió con este dócil corderito que la jugo de vampiro. Y eso que el arte de la guerra, las batallas de Alexander, las de los 300 y las de los 10000 me las se de memoria...
Pero algo fallo. "Puede fallar", decia TuSam padre (el hijo esta haciendo dinero buscando superhumanos por Latinoamerica para el History Channel...). Y fallo.
Y fallo feo, porque he pasado 5 meses ciega. Blind. Como esa pelicula holandesa que tanto me gusta (si no la vieron, se las recomiendo). Incapaz de ver lo que realmente estaba sucediendo: el Sr. Vendedor de Suenos de Colores estaba vacio. Y su puro cuento era eso, una historia sin sentido ni argumento. Ni bien pensada siquiera. Sin grandes pasiones, aburrida.
Porque si al menos hubiera declarado la verdad, esa que esconde tan bien, puf! Nominación al Oscar seguro. "La otra cara de la aristocracia de Oriente: una reflexion cultural acerca de la aceptacion del genero vs. los mandatos culturales ancestrales". Hasta un estudio antropologico podria haber sido. O sociologico. O filosofico.
Pero no. Ahí quedo. Despachado con un basico: "no estoy enamorado" y con un "que triste es haber causado tanto dolor". Ni siquiera frases taquilleras. No me sirven ni para el post.
Igual, no puedo quejarme demasiado. Porque aunque camine ciega, llevo siempre conmigo la guia de mis dioses, que me protegen en todas las circunstancias. Me quitan a los inservibles de mi vida con un matamoscas gigante, y me ayudan a encontrar almas benevolas y reales.
Y no solo eso, tambien me dan fuerza y reorganizan mi Universo para que mis estrellas me iluminen con la mayor intensidad posible. Y para que oscurezcan la noche de aquellos que osan herirme.
Sr. Comerciante, cuando salga usted del closet, busqueme. Tengo muchos amigos a quienes les gustaria conocerlo y romperle el corazon...
Mientras tanto, Sr. Comerciante trate de vivir.
Si mis protectores lo dejan, claro.
Y si no puede dormir, no se preocupe.
Es su conciencia.
Va a tener que aprender a convivir con ella.

Enviado desde mi BlackBerry de Movistar (http://www.movistar.com.ar)














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