domingo, 5 de agosto de 2012

En el 152, siempre en el 152...

Estaria bueno variar de vez en cuando, pero no. Aca estoy de nuevo arriba de este colectivo en el cual pase seguro como un 40% de mi vida.

Que con su recorrido me trae recuerdos de los mas variados, con nombres distintos y en marcos tambien salpicados de colores.

Puedo contarles una anecdota ocurrida en cada rincon, cada cuadra, cada plaza de este bendito trayecto.

Todas las conclusiones a las que llegue sentada en estos asientos, todas las lagrimas que derrame y todos los calores que pase al rayo del sol por la ventanilla.

Arriba de este colectivo me enamore, me desenamore, extrane, visite y mori de tristeza.

Ya casi somos uno, nos conocemos mejor que con cualquier humano.

Quizas por eso no me voy nunca de Buenos Aires. Porque ni los bus de Inglaterra, ni el metro de NYC ni los subtes de Viena guardan tanto afecto y cotidianeidad compartida.

Alla la gente no se empuja para subir, no te invaden el espacio con sus bolsos y carteras ni mucho menos tratan de viajar gratis.

Es aburrido.

Me quedo con mi tierra complicada y desprolija.

Y con esta humedad asesina que canta, dejando sobre las veredas humedas, los restos de mi Buenos Aires querido...


Enviado desde mi BlackBerry de Movistar (http://www.movistar.com.ar)

No hay comentarios: