sábado, 29 de septiembre de 2012

2 años despues

2 años despues de haber comenzado a escribir en mi blog, ya casi no siento esta dualidad con la que vivo; esta yo que es de carne y hueso y esta otra yo que vive en un mundo mucho mas volatil, menos doloroso, mas divino. Se ha hecho carne en mi, es parte de quien soy; la filosofa analitica, inquisidora, impasible. La que llora por las noches y por las heridas que sanan permanentemente. La que grita de alegria sus risas y sus impresiones, la que se abraza cada noche a la ilusion de algun dia, en algun lugar, vivir en el amor incondicional.

Y ya han pasado tantos dias compartidos, tantas experiencias se han acumulado; que siento que en lugar de 32, tengo muchos mas años.

Vivir intensamente es mi lema. Soy adicta a las emociones fuertes, a la adrenalina, a la entrega total de mi misma hacia lo que la vida coloca en mi camino.

Muchas veces me han oido euforica, con el corazon en la mano celebrando mis felicidades efimeras. Otras, apenas susurrando, imposibilitada de hablar, con el alma quebrada y los sueños detenidos.

Mis ideas, mis interpretaciones, mis teorias tan particulares sobre el mundo que me rodea. Y sobre el que me invento, ese que me mantiene viva e inmune.

Hoy tengo 32. Y si miro hacia atras, puedo afirmar que no me arrepiento de nada. Porque cada una de esas decisiones, cada una de esas acciones, no-acciones y reacciones, me han hecho quien soy hoy. Y traido hasta aqui.

Ame, odie, disfrute, llore, me rebele, me contuve, me desborde, fui sumisa, fui paciente y terriblemente impaciente. Me equivoque, acerte, prejuzgue, comprendi, escuche, grite, reclame...

Viaje mas que lo que alguna vez soñe, me perdi caminando entre extraños, que hablaban lenguas extrañas y con costumbres extrañas, tan ajenas como mi sombra en sus luces plasticas.

Pero aca estoy. Escribiendo una vez mas.

Porque sera lo que hare, hasta que el Universo decida que es hora de regresar.



Sent from my Blackberry

jueves, 20 de septiembre de 2012

6 días para un nuevo comienzo

No, no me voy a ningún lado por ahora. Ni tampoco me dio un nuevo ataque de espiritualidad. Ni ninguna de todas esas cosas que hice en el pasado y no me funcionaron.

Porque según Einstein estar loco es hacer una y otra vez lo mismo, pero esperando resultados distintos. O sea que yo estaría, enmarcada en esa afirmación, algo loca.

Algunas cosas las sigo haciendo igual, y sigo esperando obtener resultados novedosos. Por ejemplo, prometerme a mi misma curar mi insomnio, y estar escribiendo este post a la 1 y pico de la madrugada, como casi 2 de cada 5 noches, pretendiendo no tener sueño mañana. Y hay mas. Muchos otros ejemplos que por ahora, me reservo.

Pero de todas formas, cuando digo "nuevo comienzo", me refiero a que estreno un nuevo año en mi vida. El año 32 después de mi nacimiento. Y eso, en si, me esta generando algo en mi interior que no se bien como describir.

Por eso lo llamo "algo", esta claro.

Me siento como cuando estaba por cumplir 30, o quizás, un tanto mas complejizada. Es que desde ese momento pasaron tantos eventos en mi vida, que si Rubik pudiera me dedicaría un cubo. Bien difícil de resolver.

Como en un PMS permanente. Sensible, oscilando entre todos los extremos conocidos y analítica. Muy analítica.

A veces me asusto de mis sobre-analisis. Porque son innecesarios, si; pero también porque me hacen muy distinta al resto de los humanos que me rodean. Y ser "distinta" es, generalmente, un estigma. A los seres comunes no les gustan las distintas. Y ahí viene el etiquetado: "excéntrica", "aburrida", "intelectualoide", "seria", y bla bla.

Ya estoy sobreanalizando de nuevo.

Aunque es cierto, mi distintiva esencia por momentos no me ayuda. En estos días raros, previos a mi nuevo año de vida, la estoy pasando; del 1 al 5 siendo el 5 espectacular; como un 2.

No soy desagradecida ni inconsciente de la cantidad de buenas personas, cosas y momentos que vivo todos los días. Lo se, lo reconozco.

Pero hablo de un 2 en la escala Ritcher de las emociones.

Que están en pleno trabajo de perfeccionamiento; lento y minucioso.

Pero pese a la baja calificación, de algo estoy segura: la obra de arte de mi misma saldrá hermosa.
Sent from my Blackberry

domingo, 16 de septiembre de 2012

Inspirada por la virtualidad mas real que he vivido

Sigue sonando complejo e ilógico, lo se. Pero no es sino una nueva dosis de virtualidad en mi vida "real", la que golpea mis cimientos poco profundos en esta dimensión que no comprendo, y de la cual me siento ajena por momentos, y tan arraigada, en otros.

Es raro cómo logro conectarme con lo virtual desde sentimientos tan reales y tangibles. Principalmente, porque esta mezcla de registros es, por momentos, bastante confusa. A nivel mental, y también, a nivel emocional. Y eso también es curioso, porque ¿cómo han de evaluarse los sentimientos virtuales? ¿existen? ¿son enmarcados dentro de las mismas características de los reales?

Son dudas que aún no encuentran respuesta, que quedarán allí, en ese otro espacio intangible donde se acumulan las preguntas sin explicaciones, los olvidos y las penas viejas.

Pero lo cierto es que la virtualidad ha dado un nuevo giro a mi vida y me ha permitido una vez más, viajar sin moverme de casa.

Mis fuentes de inspiración han sido y son variadas; un aroma, un color, un lugar conocido o un recuerdo, disparan mis palabras. Esta nueva musa, de la mano de la moderna tecnología que conecta, acerca y abre ideas; se ha hecho carne en mí y me lleva de la mano por el Paraíso.

Que para algunos tiene flores y bellas vírgenes, para otros es la unión del alma y el cuerpo y para algunos tantos, un lugar celeste y cálido.

Para mí es ese espacio donde las barreras caen, donde las frases adquieren significados nuevos, contextualizados en un escenario donde existen códigos de cortesía, de honestidad y de apertura. Donde hasta por momentos parece renacer el altruísmo, o alguna forma del mismo.

Existen otros; quienes también se encuentran en este limbo atemporal, en esta dimensión conocida, esta matrix donde nos conectamos e intercambiamos bytes en minutos compartidos. Parecemos reales, como vivos en este subplaneta que respira y se agita apasionadamente con cada nuevo Enter.

Entonces de repente, alguien detecta en mis letras cuál es mi estado de ánimo, alguien "escucha" lo que escribo con atención, y aunque no me ve, no me conoce, no ha escuchado mi voz; me inspira y me transmite tranquilidad. ¿Cómo es posible? No lo se. Es tan abstracto como su misma descripción, tan poco tangible como la misma distancia existente.

Y por cierto es, y en cientos de eones, tan real para mis ojos como su propia virtualidad per se.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Virtualmente despierta

El tiempo vuela. Una expresión que oímos desde siempre. Pero que nunca se ha sentido tan real como ahora.

Simpático, en esas tres oraciones iniciales utilicé tres adverbios de tiempo que justamente, ayudan a crear su definición: siempre, nunca, ahora.

Algunos afirman que los intensos desastres naturales que han estado ocurriendo durante este último período han hecho que el eje de la Tierra cambie de posición, y que entonces los Hertz de sus latidos se aceleren. Como si tuviese taquicardia. Y, como nosotros estamos todos parados arriba de la misma, naturalmente también sentimos esa presión en el pecho y esa aceleración cardíaca. Digamos que es un salto evolutivo, adaptativo para la supervivencia de la especie humana en su nuevo hábitat. Como cuando Darwin encontró los pinzones de picos distintos por las islas de Centroamérica, adaptados a la alimentación diversa de cada lugar. Algo así.

Ocurre que en este nuevo hábitat, no únicamente hemos de sostener nuestra psiquis entre tanta novedad del mundo físico-sensorial; sino también hemos de lidiar con el avance de La Era Virtual. Y con todo lo que ella se trae.

Debo reconocer que esta Era Virtual es mucho más benévola que la de Hielo, por ejemplo. Porque nos encuentra bien avanzados en nuestros procesos de pensamiento lógico-matemáticos, estadísticos, cibernéticos y multidimensionales. Afortunadamente, algunos elegimos seguir por el camino del conocimiento y alimentar nuestra mente comiendo hipervínculos holográficos que incentivan nuestras imágenes y nos ayudan a avanzar a niveles de apropiación de contenidos cada vez más complejos. 

Pero aunque no tengamos Dientes de Sable persiguiéndonos ni andemos por ahí vistiendo pieles y cazando Mamuts, la Era Virtual también presenta sus dificultades. Y, según este espontáneo análisis lleno de mi rapto de inspiración nocturna, he concluído en que estas se encuentran directamente relacionadas con el proceso de creación de una nueva estructura de relación entre la noción del tiempo lineal, la idealización de sentimientos cuyo origen es el corazón y la racionalización de éstos mediante la mente despierta de la nueva Era.

Estamos virtualmente despiertos, pero en proceso de construcción de esta nueva identidad. Y como el tiempo vuela, como ya no lo percibimos como un proceso lineal sino más bien como un "montón de horas que transcurren rápido y que no sabemos bien cómo acomodar, donde parece que el ayer fue hoy y el hoy ya es mañana y el mañana está muy cerca de lo que pensamos hoy"; los cambios adaptativos se aceleran en nuestros genes que están revolucionados y empujando neuronas, que empujan ideas y conceptos, que se nos mezclan en nuestra mente. Esa mente que está, hacha en mano, rompiendo con varios esquemas antiguos y necesita de más: de más aire, de más libertad, de más arte, de más sinceridad, de más unidad, de más amor... Y cuando el amor se manifiesta en ese motín descrontrolado; el corazón se bate a duelo con la mente. 

Todo lo anterior, llevado a la Virtualidad, en el sentido más estricto de esta palabra, genera aún más confusión. Las comunicaciones se extienden por vías incontables, el "vivo", el estar "online", el haber adquirido ya la habilidad de realizar tareas múltiples, en múltiples ventanas, con múltiples gentes; donde puedo enviar una foto que recién tomé, comentarla, marcarla como favorita, invitar a mis conocidos para verla... donde puedo escribir en un cuaderno dentro de una máquina y con tan solo presionar una tecla disparar mi mensaje al mundo... Todo se relaciona. Se hipervincula. Se conecta. 

El "todo" adquiere un sentido real a través de una conexión virtual. Y el "todo" puede ser enteramente cierto, o enteramente irreal, casi holográfico. 

Y entonces, el "todo" se parece a la "nada", porque aún no sabemos si lo virtual es "algo" o es "todo" o es "nada". 

Si, lo sé. Es complejo.

Bienvenidos a la Era Virtual.